30 de abril de 2019
30.04.2019
La Opinión de Murcia
Amor a presión

#Participaporfavor

29.04.2019 | 22:53
#Participaporfavor

Supongo que os pillo ya respirados. Hola. Es martes y aquello del trifachito no es ya más que un mal sueño que tuvimos hace mucho tiempo, después de dos o tres pacharanes de más. El trailer acojonante de una peli de miedo a la que luego se le notaba que en vez de sangre era ketchup. La sangre, eso sí, sigue brotando aún hoy del cadáver político del director de la cosa, ese Pablo Casado que se las prometía de prota y ha terminado de secundario cómico. Y ya sabemos qué personaje muere el primero en estos telefilmes baratos.

La gran paradoja de esta peli de muertos vivientes era que, cuanto más miedo daba, menos creíble resultaba. Apostar por llenarlo todo de monstruos verdes y vísceras humeantes del Estado del Bienestar, en un escenario postapocalíptico lleno de guiños a El cuento de la criada, ha demostrado ser un giro (a la derecha) de guión bastante desafortunado. El pánico (o el cansancio) que daba el tráiler ha llevado a los españolitos en masa a una peli muy diferente. Hasta a los puretas de Unidas Podemos, que ya creíamos perdidos por ahí de retiro espiritual, ha movilizado, este mal thriller, llevando a la coalición de Iglesias y Garzón a un resultado de lo más digno en el momento más complicado de su existencia.

Por otra parte, si ese partido verde del que usted me habla no ha resultado tan fiero como lo pintaban los anuncios, a pesar de la ventaja que le otorgaban su rabiosa novedad, el desconocimiento de sus propuestas y la coyuntura nacional (gobierno de transición, crisis catalana, etc.), es muy posible que haya tocado techo. Se guardarán a partir de ahora muy mucho los otros partidos de la derecha de legitimar, blanquear y compartir proyecto con la ultraderechita del pantano, tóxica y perdedora.

Hasta ahí sin embargo las buenas noticias. Las que siguen no es que sean necesariamente malas, pero le matan las burbujas al champán. El domingo pasado, el #VotaPorFavor, la extraordinaria movilización que respondió a la posibilidad de un gobierno trifachito, salvó in extremis al país de echar la marcha atrás en derechos y en progreso. No sé qué coyuntura estaremos viviendo en 2023, pero sí que el mandato que sale ahora de las urnas es claro: menos pelis de terror, sensatez, diálogo, esperanza, derechos humanos y servicios públicos. Un gobierno a la portuguesa sobre los hombros de PSOE y Unidas Podemos, con acuerdos puntuales de investidura, es la respuesta a ese mandato, y también una campaña permanente, #ParticipaPorFavor, que oxigene y abra los partidos a la ciudadanía que debe orientarlos. ¿Sí o qué?

La otra opción es seguir pasando miedo, y la verdad es que yo ya.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook