09 de abril de 2019
09.04.2019
La Opinión de Murcia
Amor a presión

Freesplaining

08.04.2019 | 21:34
Freesplaining

¿Que si creo en la libertad? Qué cosas tienes, mujer. Creo en la nuestra, por supuesto. La Libertad, con mayúsculas. Es nuestra diosa, mientras nosotros seamos los sacerdotes. Y manejemos el cepillo, también

La libertad está en peligro, Mariví. El mayor tesoro del hombre y míralo, pisoteado, día sí y otro también, por esos populistas, esos ofendiditos, esas feministas, esa gentuza. Sí, ya sé que ellos también están hablando de libertades, pero es para confundir, Mariví. Insidias nada más. Todo el mundo sabe que libertad es bajar el impuesto de los herederos millonarios, no el IVA, pero ahí siguen, manipulando. Si los dejásemos comernos el tarro con su libertad, que eso más que libertad es libertinaje, pues qué sería de España, Mariví. Libertad es España. España es Libertad. España. Libertad. España. Libertad. Copia en la pizarra.

Hay que usar el sentido común, Mariví, pero para eso, antes, hay que dictarlo. Si no, qué sindiós. Acuérdate que los presos políticos de Pinochet cantaban Libre, de Nino Bravo, entre tortura y tortura: si no nos lo curramos, la gente podría empezar a pensar que aquello podría tener algo que ver con la libertad y su privación, cuando no era más que propaganda marxista, querida Mariví. Algunos ejemplos. Libertad, repetid cien veces, es poder llevar a los niños a un cole bien, 100% blanquito. Poder morir dignamente, repetid otras cien, populismo es. Que lleguen Uber, Glovo y las multinacionales de ese palo y precaricen tu trabajo hasta niveles de semiesclavitud es libertad; pedir que los políticos se bajen el sueldo, las pensiones y los aforamientos, demagogia. Nos liberamos de la homosexualidad gracias a los cursillos del arzobispo; en cambio, las mujeres sufren la dictadura de la ideología de género, que trata de arrebatarles la libertad de hacer lo que a nosotros nos gusta. ¿Entiendes, Mariví? Todo consiste en manejar la pluma que redacta el diccionario. ¿Que si creo en la libertad? Qué cosas tienes, mujer. Creo en la nuestra, por supuesto. La Libertad, con mayúsculas. Es nuestra diosa, mientras nosotros seamos los sacerdotes. Y manejemos el cepillo, también.

Una vez impuesta nuestra definición de libertad, podemos también nombrar a sus enemigos. No es la desigualdad crónica que impide, cada vez más, a los hijos de los españoles pobres dejar de serlo, qué ocurrencias, Mariví. Tampoco el pack de leyes contra la libertad de expresión y los jueces que nos las gestionan con saña. Ni el monopolio de unos medios de comunicación, los menos fiables de Europa según la Universidad de Oxford, en manos de la banca y dos familias de inversores. No es la Iglesia católica con sus sectas ultras y su homofobia.

Anota, Mariví: los enemigos de la libertad son esos antiespañoles, esos ofendiditos, esos zarrapastrosos de izquierda que quieren que paguemos impuestos para mantener los servicios públicos. Contra ellos, todo vale. Una brigada patriótica fabricando pruebas falsas con el conocimiento del presidente y el ministro, y filtrándolas a través de los medios amigos te puede sonar poco liberal, es verdad, pero si de lo que se trata es de impedir a Unidas Podemos entrar en un Gobierno, habrá que hacerlo, Mariví. No me pongas cara de oxímoron. Venga ese ánimo. La bandera que se vea. Y la sonrisa, Mariví, la sonrisa. La sonrisa por España y la Libertad. No me hagas que te lo explique otra vez.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook