04 de abril de 2019
04.04.2019
La Opinión de Murcia
Tribuna libre

25 años de fantasías y otros prodigios

03.04.2019 | 21:16
25 años de fantasías y otros prodigios

Estos chicos de la nueva derecha regional amenazan con ser tan eficientes en la gestión de la cosa pública como ya lo fueron sus mentores: los Valcárcel y compañía. Habrá quien lo ponga en duda. Los datos oficiales muestran que la deuda pública regional se multiplicó por diecisiete en sus 25 años al timón. Ascendía a 536 millones cuando asumieron el Gobierno regional en 1994 y en 2018 llegó a 9.232. Difícil superar un logro de tal enjundia. ¿Se halla Murcia en la más absoluta bancarrota técnica? Mamandurrias malintencionadas, pura inquina. Fue la crisis que trajo Zapatero. Y esa crónica infrafinanciación derivada de lo pactado años ha. Lo de menos es que a un lado y a otro de las mesas negociadoras de dineros y transferencias entre Administración central y regional se sentaran compañeros de partido. Nada logrará malear su excelente gestión de las perras públicas. Ni datos oficiales, ni tan testaruda y desagradecida realidad.

Lo que es indudable es que fueron, son y serán unos ases a la hora de vendernos sonrisas, felicidad económica y esperanza en el futuro.

Lo suyo siempre fue prometer agua para todos y defender al agricultor. Si cada vez hay menos agua y menos agricultores peleando por sus explotaciones familiares se debe a perversas maquinaciones allende Calasparra. Si el mercado favorece a la eficiente agroindustria, que los pequeños se dejen de cultivar y se pongan a emprender. Nadie sabe lo que es pero suena mejor.

Ellos nos trajeron el aeropuerto de Corvera, el AVE, la autopista Cartagena-Vera, la desaladora de Escombreras. ¿Alguien da más? Y si se lo permitimos en mayo, ¡solo Dios sabe qué nuevos prodigios conocerá esta hermosa Región!

La desaladora ha llevado a algunos de sus promotores a los tribunales. Son cosas que pasan cuando lo das todo por tu tierra. La autopista acabó rescatada por el erario público. Inútil donde las haya, apenas circulan coches y hay quien lamenta el destrozo medioambiental que causó. Pero fue bonito mientras duró. El AVE no acaba de llegar. ¡Han sido tantos los millones invertidos que igual algunos se pegaron a los bolsillos de sus promotores públicos y privados!

Sin embargo, la culpa es de un inesperado Gobierno Frankenstein en Madrid y de cuatro vecinos mal informados al otro lado de las vías. Es lo que tiene no ser clase media, que vives en los lugares inapropiados y pretendes que te soterren el tren.

Lo más fascinante es lo del aeropuerto. Se cerró un eficiente aeropuerto público que incluso mereció galardones internacionales. Se gastó lo que no está escrito en uno privado que decían que no iba a costar un duro público. Y cuando muchos años después de lo anunciado se pone en marcha, resulta que en verano recibirá menos pasajeros, un 9%, de los que tuvo San Javier en 2018. San Javier lo usaban algunos británicos cuyo destino eran los municipios turísticos del sur de Alicante. Hoy no solo se ha perdido a quienes van a Torrevieja, sino que parte de quienes vienen al norte del Mar Menor prefieren usar el bien comunicado aeropuerto de Alicante. No me digan que no son geniales estos chicos del PP. ¡Qué dechado de fino criterio estratégico!

Eso sí, continuamente nos regalan en los medios fantásticos aumentos en los ingresos del turismo regional. Son tan osados, creativos y emprendedores que se atreven con datos del INE, de Egatur, incluso de alguna misteriosa fuente amiga que nadie conoce. Al consultar las cifras del INE, lejos de ver tales aumentos, uno constata descensos y algún aumento poco relevante.

Pero ahí siguen, vendiendo esa imagen de solvencia económica tan propia de la derecha política. Ahí siguen, alimentando el relato de una izquierda manirrota que nos llevará al desastre. Lo de las saneadas cuentas de Manuela Carmena en Madrid no engaña a nadie en Murcia.

Aunque igual un día los murcianos se cansan de tanta sonrisa, tanta fantasía y tanta tontería.

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