28 de marzo de 2019
28.03.2019
La Opinión de Murcia
Tribuna libre

Una asignatura pendiente

A la duración del viaje en tren hay que sumar otra larga espera en los accesos de la estación por una causa que es motivo de preocupación si hablamos de traer turistas a Murcia: la inexistencia de taxis disponibles

27.03.2019 | 21:20
Una asignatura pendiente

Hace apenas unos días, una delegación de la Oficina de Congresos de Murcia llegaba a la estación de tren del Carmen justo a la misma hora en que se disputaba un importante encuentro de clasificación entre dos grandes equipos del fútbol nacional.

La delegación regresaba tras participar en unas jornadas profesionales donde habíamos vendido la ciudad de Murcia, sus atractivos, sus infraestructuras y también sus comunicaciones, destacando sobre este último apartado dos importantes novedades, el nuevo aeropuerto regional y la inminente entrada en servicio de la variante de Camarillas. Nuestro mensaje para vender Murcia era claro: «Cada vez se tarda menos en llegar a Murcia porque estamos mejor comunicados con el resto del país».

Coincidencia con el partido o no, lo cierto es que, a la duración del viaje en tren, tres horas y treinta minutos, tuvimos que sumar otra larga espera en los accesos de la estación por una causa que es motivo de preocupación si hablamos de traer turistas a Murcia: no había taxis disponibles.

En la parada de taxis de la estación había apenas media docena de vehículos disponibles para el transporte de los viajeros, una cifra insuficiente para atender la demanda de pasajeros que se produce cada vez que un tren llega a la ciudad.

Como actores relevantes en la promoción turística de la ciudad, nos parece prudente llamar la atención sobre un problema que exige una solución eficaz y consensuada para no echar por tierra los logros conseguidos en materia de comunicaciones. De poco sirve que reduzcamos los tiempos de trayecto si al final lo ganado se pierde en una espera a las puertas de la estación, justo al final del trayecto y cuando más ganas tenemos de llegar a nuestro destino.

De esta forma y por razones que no incumben al viajero y mucho menos al turista, se traslada una pobre imagen a todos aquellos que deciden venir en tren a Murcia y tienen que esperar, debido a la escasez crónica de servicios de taxi, más de media hora en una acera maletas al suelo para subir a un taxi que le traslade a su destino final. Mal empezamos.

Murcia es una ciudad moderna y en crecimiento que está comprometida con las nuevas necesidades del turismo actual y futuro. Así lo acreditan el centenar de empresas galardonadas con el sello SICTED y la obtención en 2018 del premio al mejor destino turístico. Somos desde 2017 'Zona de Gran Afluencia Turística' y en 2018 nos visitaron medio millón de turistas.

Estos datos demuestran la importancia creciente del turismo en Murcia, una ciudad que no puede permitirse tener semejantes carencias si queremos ofrecer una experiencia competitiva al que nos visita. De nada sirve mejorar las infraestructuras que nos conectan con otras ciudades de la península si la llegada a Murcia se estropea al final de nuestro viaje al encontrarnos con un tiempo añadido que no habíamos previsto.

Este año hemos inaugurado el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia, hemos estrenado el tramo ferroviario de la Variante de Camarillas y seguimos pendientes de la llegada del AVE a Murcia. Pero sin duda se hace urgente mejorar los servicios urbanos si no queremos perder el tren del turismo.

Ahora que Cabify ha comenzado a prestar servicio en Murcia y que las plataformas de VTC están cambiando la realidad del transporte urbano en muchas ciudades, puede que sea el momento adecuado para recordar que todas las comunicaciones que nos permiten llegar a nuestro destino final son igualmente importantes. Tanto las que nos comunican con otras provincias y países como las que nos conectan en el interior de la ciudad.

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