20 de marzo de 2019
20.03.2019
La Opinión de Murcia
Tribuna libre
Divorcio

Ya tenemos la sentencia ¿y ahora qué?

"¿Colegio bilingüe o no? ¿Quién va a llevar al niño a guitarra? ¿Hará guitarra o artes marciales? ¿Qué hacemos con el viaje de estudios? ¿Cómo introducimos las nuevas parejas? ¿Cómo se gestionan los desacuerdos y conflictos que puedan aparecer? Muchos padres se encuentran perdidos..."

19.03.2019 | 18:30
Ya tenemos la sentencia ¿y ahora qué?

El Colegio Oficial de Psicólogos de la Región de Murcia, consciente y muy sensibilizado con la situación de estas familias y especialmente de los menores en estos casos, ha creado este año el Grupo de Trabajo de Psicología de la Coordinación de Parentalidad en la Vocalía de Psicología Jurídica.

Ya tenemos la sentencia, ¿y ahora, qué? Esta es la pregunta que se hacen muchos padres y madres inmersos en un divorcio conflictivo tras la celebración del juicio donde, ante la falta de acuerdo de los progenitores acerca de cuál es la mejor organización familiar en esta nueva etapa en relación a los hijos, se dictamina por parte de un juez dicha organización, centrada en el interés superior de los menores.

Si bien es cierto que, cada vez más, los jueces se apoyan en las periciales psicológicas para poder tomar esta difícil decisión, la mayor dificultad la encuentran los progenitores a posteriori, cuando el proceso judicial se ha cerrado y deben 'ejecutar' el sistema de custodia establecida o el sistema de estancias materno o paterno filial, con grandes dificultades para su gestión. Fundamental también en este momento es el papel de sus letrados, que les ayudan a comprender el lenguaje jurídico y les asesoran sobre cómo proceder.

Sin embargo, a partir de aquí, muchos padres y madres se encuentran perdidos? ¿Colegio bilingüe o no? ¿Quién va a llevar al niño a guitarra? ¿Hará guitarra o artes marciales? ¿Qué hacemos con el viaje de estudios? ¿Cómo introducimos las nuevas parejas? ¿Cómo se gestionan los desacuerdos y conflictos que puedan aparecer? Asímismo, un descenso en el rendimiento escolar o la aparición de problemas de comportamiento en los menores pueden generar un sinfín de tensiones y conflictos entre los progenitores separados.

Es en estos momentos cuando las familias necesitan la intervención psicológica que llamamos Coordinación de Parentalidad: el psicólogo les ayuda a elaborar y desarrollar un plan de parentalidad que permita una nueva organización familiar centrada en el beneficio de los hijos menores, así como la resolución de conflictos o toma de decisiones conjuntas que deban alcanzar, teniendo en cuenta todos aquellos factores psicológicos que intervienen en estos procesos, como el manejo de las emociones, el momento evolutivo de los hijos, las habilidades de los progenitores y las características de la relación entre los progenitores y los hijos.

En algunos casos el conflicto entre los progenitores es tan elevado que sitúan a los hijos en una situación de gran vulnerabilidad a nivel psicológico al instrumentalizarlos en el conflicto, produciéndose dinámicas psicológicas de gran complejidad donde los hijos pueden tomar partido por uno u otro progenitor, incluso negarse a la relación con uno de ellos, con el consecuente perjuicio para su desarrollo psicológico; en estos casos es fundamental que la intervención sea impuesta judicialmente y llevada a cabo por el psicólogo Coordinador de Parentalidad en coordinación constante con el juzgado.

En este sentido el Colegio Oficial de Psicólogos de la Región de Murcia, consciente y muy sensibilizado con la situación de estas familias y especialmente de los menores en estos casos, ha comenzado el año 2019 con la creación del Grupo de Trabajo de Psicología de la Coordinación de Parentalidad en la Vocalía de Psicología Jurídica, habiéndose desarrollado también durante el mes de febrero de 2019 un curso de Capacitación en Coordinación de la Parentalidad para nuestros profesionales, con el fin de proporcionarles las herramientas necesarias para tan compleja intervención psicológica, y poder dar respuesta y resolución en los casos de elevada conflictividad, teniendo en cuenta además, la elevada tasa de rejudicialización de estos casos, que, sin la intervención psicológica apropiada, solicitan de forma recurrente la intervención judicial, con el consecuente coste humano para todos los implicados, pero fundamentalmente, con un gravísimo perjuicio para los hijos menores.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook