20 de marzo de 2019
20.03.2019
La Opinión de Murcia
Dicen, cuentan, comentan€

No solo hay dos culpables

¿Cómo unos policías ven tal situación de insalubridad en la que vivían dos menores y dicen que todo está bien?

20.03.2019 | 04:00
No solo hay dos culpables

Los niños están muertos y no, no solo hay dos culpables. Hasta en tres ocasiones en una misma semana la abuela materna dio la voz de alarma. A la casa fue la Policía, que dictaminó que sólo era una discusión familiar, pero que todo estaba bien. No digo que los agentes que allí fueron pudieran saber que dos días después esos niños iban a morir, pero, ¿cómo pueden volver a su lugar de trabajo y firmar un parte asegurando que todos están bien? Según cuentan vecinos y conocidos, los padres de las criaturas asesinadas formaban una pareja que, era evidente, no se encontraba bien psicológicamente; que ambos consumían estupefacientes y que habían decidido embarcarse en una vida antisistema, mezclada con creencias esotéricas y con la firme decisión de vivir rodeados de basura y comer gracias a la ayuda de los demás.

¿Cómo unos policías ven tal situación de insalubridad en la que vivían dos menores y dicen que todo está bien? ¿Por qué no se actuó desde el minuto cero? Ya no para evitar unas muertes que nadie podía adivinar, sino para sacar de esas condiciones a dos menores, que vivían entre basura, sin cuidados, sin comida, entre ruinas, sin asistir al colegio (el mayor llevaba dos semanas sin acudir a clase), etc.

Parece ser que todo esto no fue suficiente para que algún funcionario de los servicios sociales decidiera apartar de toda esta situación a los niños. Se llegó a abrir un expediente, pero la burocracia en estos casos sobra. No podemos esperar a un informe, a una fotocopia, a que alguien haga un hueco en su agenda para visitar a la familia€ no podemos, en estos casos, no.

Si un menor no vive en una casa en condiciones y a esto le añades que sus padres se drogan, creen que todos van a morir por cosas algo raras o, simplemente, no llevan a su hijo al colegio, hay que actuar. Si los vecinos de la zona lo sabían, lo sabían también en la Administración pública. Era un pueblo. Y si lo sabían no nos vale que la Policía diga que todo estaba bien.

Se ha llegado tarde, insisto, nadie puede prever que el final fuera tan trágico, pero, por eso, porque no podemos adivinar el futuro, en cuanto tengamos ante nosotros algún tipo de señal, hay que seguirla y actuar en consecuencia.

Esos niños no se merecían el final, no se merecían tener esos padres, pero les tocó correr esa maldita suerte. Ante esto solo podemos trabajar por contar con un mayor control por parte de quien puede poner paz a una situación infernal o con vecinos que sepan adelantarse a un trágico final y puedan tener ganas e intención de denunciar. Si sabes algo, si has visto algo, no cierres la puerta de tu casa, intenta dar a conocer situaciones irregulares que se den a tu alrededor, porque nunca sabemos cuál puede ser el punto y final de una historia.

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