15 de marzo de 2019
15.03.2019
De un grano de arena

Pero ¿hay alguien más?

15.03.2019 | 04:00

Esa será la pregunta que estos días se estén haciendo en el PP, el PSOE o Ciudadanos cuando se enfrenten o lo hayan hecho ya a componer las listas de los otros 44 nombres que completen la candidatura a la Asamblea Regional o los puestos de concejales en los municipios.
He leído críticas a la composición de las listas de los socialistas murcianos, tanto al Parlamento como al ayuntamiento de Murcia, en las que se habla de bisoñez, falta de preparación y escasa o nula proyección pública en muchos que acompañan a Diego Conesa y José Antonio Serrano en sus aspiraciones a convertirse en presidente de la Comunidad y alcalde de Murcia.

Y tienen razón, pero no del todo. El panorama tampoco mejorará entre los azules, naranjas y morados por mucha voluntad que le pongan sus líderes. Tendrán que lidiar entre el pago del 'peaje en sombra' que les supuso su propia elección y las lealtades personales, que no siempre coinciden.

No hay que descalificar a quienes han decidido o conseguido probar el ejercicio de la política desde los puestos de representación autonómica o local. Todo lo contrario. Hoy en día, tal y como se las gastan unos y otros, es un ejercicio de heroicidad si hay que dejar lo que en coaching llaman la zona de confort profesional y familiar para exhibir públicamente la vida, el patrimonio personal y familiar, y hasta tus intimidades,en estos tribunales de 'pureza de sangre' que son las redes sociales.

Criticamos que la política se ha convertido en una profesión, que falta experiencia profesional o vital y que la juventud de los dirigentes ha desplazado y vaciado de veteranía los cargos y cargas de las responsabilidad públicas.

Pero si eso ocurre, es también porque lo que hoy exige el compromiso político ahuyenta a esas otras personas que deben estar presentes en la vida de los partidos y de las instituciones.

Se echa de menos en algunos de los puestos de salida ese plus, esa parte de calidad profesional y humana que ponían antaño hombres y mujeres de todo tipo de empleos y estudios que aportaban experiencia laboral y vital consolidadas y que decidían, llegado un momento en su trayectoria, dar un paso temporal y servir a los ciudadanos.

Por eso digo que nuestros líderes se pregunten: ¿hay alguien más que quiera servir en política?

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