08 de marzo de 2019
08.03.2019
La Opinión de Murcia
Mamá está que se sale

Grandes mujeres

08.03.2019 | 09:23
Grandes mujeres

He estado buscando grandes mujeres, inspiradoras, para celebrar el día 8 de Marzo. Mujeres que merezcan que nos miremos en su espejo, y que tendamos a imitarles.

Como el feminismo ese de ir corriendo desnudas, persiguiendo hombres para chillarles (con suerte) no me representa en absoluto, he buscado mujeres que estén orgullosas de serlo, que no odien a los hombres pero que igualmente sean guerreras, bestias pardas. Pues aparte de la monja que ha sido distinguida con el galardón Mujer del Año, por su defensa de la libertad de los padres para elegir la enseñanza que quieran para sus hijos, y de la matrona fiscal (sí, has oído bien: matrona y fiscal) que hay en Albacete, mis preferidas siguen siendo las mismas: Marie Curie, la Madre Teresa y Margaret Thatcher, la Dama de Hierro. Insuperables.

¿Tú sabías que Marie Curie ha sido la única mujer galardonada con dos premios Nobel? Seguro que sí, porque además era una pregunta del Trivial. ¿Pero sabías que compaginaba su faceta de madre con la de científica, que llevaba a sus hijos permanentemente con ella, que en su laboratorio hacía de ellos pequeños conejillos de indias pesándoles, midiéndoles...? Su exagerada curiosidad científica le hacía, por ejemplo, pesarles antes y después de comer, comparar el resultado con el peso de las deposiciones, y avalar científicamente si el deshecho efectivamente lo era. De Marie Curie y su aportación a la ciencia no creo que yo pueda aportar nada, al menos nada que ya no se sepa, pero que compaginaba su trabajo súper riguroso con su faceta de madre, a mí me resulta de lo más inspirador.
De la Madre Teresa de Calcuta, a pesar de ser monja, nadie puede dudar que era una Madre, aunque no pariera a ninguno de los miles de niños de la calle a los que acogió, cuidó, y educó. Un par de narices es lo que tenía esta mujer. ¿Quién, si no una mujer, iba a ser capaz de echarse al coleto una tarea así? Una vez le dije a mis hijos que cuando la mamá de la Madre Teresa de Calcuta se murió, siendo ella una niña, ella se encomendó a la Virgen, y le pidió que fuese su Madre, ya que la suya estaba allí con ella. Mi hijo Antonio me miraba preguntándome si es que me iba a morir yo. Pero ojalá les viniera a ellos, de donde fuera, la fuerza moral y física de esta mujer, para acometer lo que se propusieran, como ella hizo.

Y como lo mejor es para el final, he dejado para la última a Margaret Thatcher. Me encanta esta mujer. «Cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa, estará más cerca de entender los problemas de llevar un país». Eso lo dijo esta buena mujer en 1979, hace cuarenta años. ¿Cuántas mujeres conoces, hoy, que sean capaces de llevar una casa? ¿Cuántas son en su casa economistas, psicólogas, jueces (sin tener título), aparte de taxistas, cocineras o camareras? Según esta teoría, todas somos capaces de llevar un país. Habrá quien se ría, pero yo no. Conozco madres o amas de casa, como quieras, que las puedes dejar al mando de un ministerio, y te digo yo que se hacen con él. Que se lo pregunten a las madres españolas de la posguerra, las que sacaron a sus familias adelante, supliendo el hambre con cariño, y las estrecheces con juegos de comba y de cromos.

Pero volviendo a la Thatcher, recuerdo un Informe Semanal, en el que se contaba que los mineros ingleses volvían al trabajo, y abandonaban la huelga. Había vencido la Dama de Hierro. ¿Tú la recuerdas la foto, en esas mismas fechas, que sale ella, sartén en mano, sirviendo la cena en su casa, siendo Primera Ministra? Sería un 'posado', pero qué inspirador resulta.

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