23 de febrero de 2019
23.02.2019
Espacio Abierto

Estudiantes europeos contra el cambio climático

22.02.2019 | 23:01
Estudiantes europeos contra el cambio climático

En la última cumbre del clima, la COP24, celebrada en la ciudad polaca de Katowice, del 2 al 14 de diciembre de 2018, saltó a la fama la joven sueca de 16 años Greta Thunberg, que se ha convertido en el nuevo icono estudiantil contra el cambio climático. Pero su prestigio se incrementó aún más cuando fue invitada por el influyente Foro de Davos (Suiza), el pasado enero, a participar en una sesión titulada Preparándonos para la alteración climática.

Estos hechos han sido los catalizadores que han provocado que los estudiantes europeos reaccionen y se movilicen contra el cambio climático, ante las graves consecuencias ambientales, económicas, sociales y políticas que el mismo nos deparará, lo que para muchos de nosotros ha supuesto un soplo de aire fresco.

Nuestros sesudos y veteranos políticos europeos no han tenido ni tienen altura de miras adecuada para abordar la problemática del cambio climático, que está aquí y ha venido para quedarse durante bastantes siglos.

Esta esperanzadora reacción ha provocado, durante los meses de enero y febrero de 2019, que los llamados Estudiantes por el Clima de Bélgica, Holanda, Alemania, Irlanda, Australia, Francia, Suiza y Reino Unido convoquen para el 15 de marzo una huelga estudiantil internacional contra el Cambio Climático. Por cierto, ¿qué hacen los estudiantes españoles que aún no se les ha escuchado su postura sobre el cambio climático?

Esta convocatoria de huelga es una auténtica lección ética para todos los políticos europeos, ensimismados en otras cuestiones menores comparadas con la gravedad del cambio climático, sobre la que el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, afirmaba el pasado 31 de enero: «El cambio climático es lo más importante a lo que se enfrenta la humanidad hoy en día, y debe movilizar a todos: a los Gobiernos, a la comunidad empresarial y la científica, a la sociedad civil? Solo así podremos derrotarlo».

Por cierto, las consecuencias del cambio climático serán mayores en España que en el resto de la UE, y en especial en el sureste peninsular (Alicante, Murcia y Almería).

Y con este panorama ¿cómo no se aprobado aún una ley para el cambio climático? Estamos enzarzados y distraídos con otros malditos temas, que prefiero no mencionar, cuya importancia frente a lo que se avecina con el cambio climático es prácticamente despreciable.

La magnitud del problema es tal que la comisión europea JRC, que asesora científicamente a la Comisión Europea, ha calculado las pérdidas que provocarán los desastres del cambio climático: «La UE tendrá unas pérdidas anuales de al menos 240.000 millones de euros si el calentamiento global, a final de siglo, supera los 3 °C».

El problema de la sociedad es que no termina de entender que el cambio climático no es un fenómeno lineal, sino exponencial. Esa falta de comprensión hace que la sociedad no reaccione adecuadamente.

La metáfora de Joaquim Sempere (doctor en Filosofía y escritor) ilustra muy bien la dificultad de percibir el riesgo en las dinámicas exponenciales: «Si en un estanque crece un nenúfar (planta acuática), cada día se duplica la superficie de agua cubierta por las hojas y el estanque quedará totalmente tapado a los treinta días, ¿cuál será el día en que la mitad del estanque quedará cubierta? Respuesta: el día 29, no el 15».

¿En qué día estamos en el avance exponencial del cambio climático? Puede que cuando percibamos la inminencia del peligro sea ya demasiado tarde. Esto es lo que pasará con el cambio climático, que de un día para otro vamos a tener cambios muy bruscos en nuestra biosfera y nos va a pillar con el paso cambiado.

Por eso, no basta con que los Gobiernos e instituciones legislen las medidas adecuadas para paliarlo, ya que es fundamental la colaboración ciudadana, porque sin ella es imposible vencer a este gigante invisible llamado Cambio Climático. Para ello, es muy importante formar a todas las personas, para que vean las consecuencias de sus estilos de vida y de sus hábitos de consumo.

Resulta crucial formar a los futuros ciudadanos para que sean responsables de sus actos cotidianos y desarrollen hábitos de consumo y estilos de vida sostenibles. Por esta razón, es imprescindible introducir en las aulas de los centros educativos la problemática del Cambio Climático, por ser los alumnos personas en período de formación, tanto en conocimientos, como en valores y actitudes y, sobre todo, por ser la juventud el motor de cambio de cualquier sociedad. Esta labor la vengo desarrollando, humildemente, desde hace muchos años, intentando crear conciencia con el cambio climático y sus graves consecuencias, al impartir charlas en los centros educativos de Primaria, Secundaria y Universidad.

Para terminar, quisiera rogarle a toda la sociedad que salga de su zona de confort y exija a los políticos que actúen ya con medidas eficaces, para frenar el Cambio Climático, al margen de las medidas individuales que tomemos». Solo así podremos frenarlo de alguna manera, y muy especialmente ahora que tenemos elecciones nacionales, autonómicas, municipales y europeas.

¡Comprométete éticamente para luchar contra el cambio climático!

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