17 de febrero de 2019
17.02.2019
La Opinión de Murcia
Cultura ciudadana

Cosmicidad cultural

16.02.2019 | 17:55
Cosmicidad cultural

En una ocasión, Sara, una buena amiga, me dijo que los seres humanos debemos poner gran atención a la narrativa de nuestras propias historias, a cómo nos contamos la historia de lo externo y también la de nuestra vida. Detenidos en esta idea tal vez podamos entender un poco mejor la existencia y a las personas, a aquellas que conviven unas junto a la otras como textos pendientes de ser revisados.

Algo muy parecido a ello escribió J. Brumer en La Fábrica de historias. La narrativa constituye nuestra modalidad de pensamiento, una forma de organizarnos en la experiencia, tanto en la mente como en la cultura humana, otra base desde la que ayudarnos a crear nuestra historia. Se trata de interesarnos en el desarrollo humano y en el modo en que la cultura da forma a ese crecimiento ciudadano y de cuanto nos es común. Podemos entender la cultura como aquello que ayuda a dar forma a nuestra mente, como si ella nos aportara una caja de herramientas (analógicas y digitales) para construir nuestros mundos, pero además, para dar forma a nuestras propias concepciones de nosotros y de nuestros poderes humanos.

La construcción del yo es resultado de la autobiografía, nuestro relato impone una forma a nuestra realidad. Y para hacerlo bien, hemos de estar próximos a la cultura, a aquella que nos muestra verdades y que nos ayuda a comprender. La gestión cultural, la que ahora necesitamos, no es otra que la que combate con el constante desequilibrio entre tradición e innovación, aquella que consigue aliviarlo y entenderlo mientras, a la vez, nos hace comprendernos y comprender lo exterior.

Este es el gran reto de la cultura creadora: hacernos, comprender-nos, ver-nos y ayudar-nos a dar forma a nuestro propio relato. La cultura, entre lo tradicional e innovador, se posiciona en la evolución bondadosa, en admirar lo establecido y mejorar para lo futuro-presente, entre lo consolidado y lo posible por construir. Yo, mi ser, es evolutivo en su forma y contenido, y la narrativa cultural está ahí, para hacerme verlo, y lo que es más importante, para ayudarme a vivirlo mientras lo comparto. ¿Revisamos la historia?

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