15 de febrero de 2019
15.02.2019
La Opinión de Murcia
Verderías

Senderos de ley

La experiencia ya registrada muestra que este enorme patrimonio no ha estado desde siempre bien usado ni regulado ni mantenido y por eso es tan sugerente que los cuatro grupos parlamentarios se hayan puesto tan raramente de acuerdo

14.02.2019 | 19:43
Senderos de ley

En nuestra región contamos con un enorme patrimonio lineal, como denomina mi amigo y gran especialista en el tema, Lázaro Giménez, constituido por una gran cantidad de caminos públicos, sendas de montaña, trazados de ferrocarril en desuso, vías pecuarias, pistas forestales, caminos de servicio asociados a infraestructuras como el trasvase o el Taibilla, motas de ríos y otros varios tipos de lugares por donde andar, pedalear o ir a caballo por el medio natural y rural de nuestra tierra.

Centenares de kilómetros de senderos, algunos adecuados para su uso y bien señalizados y otros muchos no tanto, que permiten explorar y sentir el territorio, hacer deporte, adentrarse de forma segura en los espacios naturales, peregrinar, encontrar formas sostenibles para el turismo o simplemente pasear disfrutando de la belleza y los contrastes de un mundo que, sin los senderos, no estaría tan al alcance de nuestra mano.

Aunque es evidente que en este tema nos falta mucho camino por recorrer, nunca mejor dicho, nuestra región ha avanzado en las dos últimas décadas en la puesta en valor de este patrimonio colectivo. Es el caso del excelente trabajo de la Federación de Montaña con los senderos señalizados de pequeño o gran recorrido y locales, del impulso del Instituto de Turismo y los ayuntamientos a la red de itinerarios ecoturísticos, o también de la consejería de medio ambiente con los senderos naturales en espacios protegidos, a los que se pueden sumar el camino jubilar de Caravaca, iniciativas de senderos de los proyectos LEADER y de desarrollo rural, rutas del vino y culturales y otras variadas iniciativas de ayuntamientos o incluso de asociaciones.

La experiencia ya registrada muestra que este enorme patrimonio no ha estado desde siempre bien usado, ni regulado, ni mantenido. Por eso es tan sugerente que los cuatro grupos parlamentarios se hayan puesto tan raramente de acuerdo en presentar conjuntamente una proposición de Ley de Senderos de la Región de Murcia que, si todo es como nos han dicho, tendrá su aprobación unánime la próxima semana en la Asamblea Regional.

La idea de la nueva legislación a punto de aprobarse es dar respuesta a las múltiples necesidades de regulación, conservación y señalización de los senderos, lo que no es poco reto. La ley crea una Red Murciana de Senderos y establece un registro donde inscribirlos, además de regular otros aspectos que en conjunto deberán de servir para promover, conservar y poner en valor los senderos.

Esta región está necesitada de apuestas decididas por el territorio, por el contacto de las personas con su identidad, su cultura y su naturaleza y por la promoción del patrimonio. Ampliar, mejorar y, sobre todo, mantener adecuadamente los senderos, va en esta línea. Tras la aprobación de la Ley de Senderos ahora tocará que todos nos la creamos y arrimemos el hombro, tanto con voluntades como con euros.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído