12 de abril de 2014
12.04.2014
Espacio Abierto

Creando la alternativa necesaria

12.04.2014 | 04:00

Los gobernantes siguen instalados en la grada del privilegio, alejados de la realidad a la que se enfrenta una parte cada vez mayor de los habitantes de nuestra región: desempleo, pobreza, necesidades básicas sin cubrir, y mantienen la excusa de la crisis económica para recortar en derechos básicos como sanidad, educación, dependencia o servicios sociales.

Por todos es conocida la situación en la que se encuentra nuestra Región. Los grandes proyectos, todos ellos inacabados, nos dejan deudas que tardaremos generaciones en pagar y se han llevado por delante una parte de nuestra Región, por eso se hace imprescindible un cambio radical en las políticas regionales. No podemos asumir con normalidad el desequilibrio cada vez mayor entre las distintas ´clases de ciudadanos´, no podemos continuar en la pasividad, tenemos que tomar conciencia y actuar, ya que somos todos nosotros, los que habitamos en esta maravillosa Región, los que ante la situación en la que nos encontramos, hemos de ser conscientes de que el futuro depende cada vez más, no de esos poderes públicos que han abandonado su razón de ser, sino de la opción individual primero y organizada después, obligando a que los responsables políticos cumplan con su compromiso, que no es otro que ponerse al servicio de los ciudadanos, a tenerlos en cuenta y no darles la espalda.

Desde Cli-As Alternativa Socialista como organización política y social, socialista, que hace suyas las tesis ecosocialistas, consideramos imprescindibles la confluencia política y social de todas las organizaciones y movimientos que estén dispuestos a combatir las políticas neoliberales y colocar en primer lugar a las personas, y como primer objetivo el cubrir sus necesidades más básicas.

Queremos construir una sociedad plural de pensamientos y proyectos, que sea capaz de garantizar derechos y valores que fueron conquistados entre todos, y que están diluyéndose en una sociedad que se ha convertido en algo ´ajeno´, donde el mal entendido ´poder´ es ejercido por elites privilegiadas y en muchos casos bajo sospecha de corrupción, que nada tienen que ver con la inmensa mayoría de los habitantes de nuestra región.

Tenemos la obligación de construir entre todos y todas una región en la que nos sintamos integrados y partícipes, donde al mismo tiempo podamos llevar a cabo nuestro proyecto de vida individual.

Debemos volver a ser conscientes, de lo que supone vivir en una sociedad articulada democráticamente, en la que los instrumentos de gobierno, pero también la respuesta social están organizados y no se pueden cambiar mediante el golpe en la mesa ni en base a intereses particulares, que en muchas ocasiones resultan ilegítimos.

Nuestros gobernantes siguen instalados en la grada del privilegio, alejados de la realidad a la que se enfrenta una parte cada vez mayor de los habitantes de nuestra región: desempleo, situaciones de pobreza y, por lo tanto, necesidades básicas sin cubrir, y mantienen la excusa de la crisis económica para recortar en derechos básicos como sanidad, educación, dependencia o servicios sociales. Y no es posible llevar a cabo la necesaria regeneración de la vida pública sin preservar los servicios básicos, porque no existe progreso económico sin progreso social.
Compartamos valores imprescindibles y universales como la libertad, la justicia, la solidaridad, que nos deben llevar irremediablemente al trabajo diario en su defensa, como instrumentos necesarios para la transformación de la instituciones publicas convirtiéndolas de hecho en las máximas garantes del tan mal tratado Estado del Bienestar.

En Alternativa Socialista, integrada en Convocatoria por el Cambio de la Región de Murcia, trabajamos por construir un futuro digno, recuperando nuestra tierra y bienes colectivos, un futuro de oportunidades, respeto y ejemplo para las generaciones que vienen pisando fuerte.

En eso estamos, construyendo una alternativa de izquierdas, plural, heterogénea en las formas, rica en matices pero con un nexo de unión que nos obliga a estar a la altura de la gente, que no es otro que devolver a las personas la ilusión y la esperanza para seguir adelante, para luchar un espacio de convivencia más justo, más solidario, más igual, donde los que menos tienen sean atendidos por el Estado de manera suficiente.

De nosotros depende saber leer lo que está pasando en la calle, lo que la gente quiere de sus políticos. El reto es inmenso, la dificultad extrema, pero quién dijo que sería fácil. Es tiempo de emular a Benedetti cuando escribió «me gusta la gente que arriesga lo cierto por lo incierto».

Hagamos realidad que el ´poder´ no es otra cosa que cambiar las situaciones de desequilibrio e injusticia social que con demasiada frecuencia se producen en cualquier rincón de nuestra Región.

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