18 de noviembre de 2013
18.11.2013
Tribuna Libre

Nueva agresión al Noroeste

18.11.2013 | 04:00

La publicación de la solicitud de un nuevo permiso de investigación de hidrocarburos (denominado Acuario) que afecta a los municipios de Caravaca, Moratalla, Cehegín y Bullas, en un área de 20.000 hectáreas (Has), para la extracción de gas mediante la técnica de fracking supone una nueva y peligrosa agresión a la Comarca del Noroeste.

No es la primera vez que esta comarca se siente agredida por algunas decisiones del Gobierno del PP. Ha sido esta una zona que, en demasiadas ocasiones, se ha visto abandonada por el Gobierno regional. La falta de infraestructuras y servicios de calidad ha aumentado la brecha con otras comarcas de la Región, debido al menor nivel de ayudas e inversiones en este territorio. Ahora, a este abandono se une otro agravio: la autorización de varios permisos de investigación para extracción de gas mediante el sistema de fracking.

Primero fue Aries 1 (100.000 Has) y Aries 2 (100.000 Has), luego Leo (40.000 Has) y Escorpio (20.000 Has), permisos de investigación que afectan a municipios de la Región como Jumilla, Cieza, Abanilla, Calasparra, Moratalla, Cehegín y a dos ciudades de comunidades vecinas, Pinoso y Hellín; más de 270.000 Has afectadas, a lo que se suma el último proyecto al que el Gobierno regional ha dado luz verde: Acuario (20.000 Has), que afecta a los municipios de Bullas, Cehegín, Caravaca y Moratalla. ¿Parará esto ya o completaremos el horóscopo?

La fractura hidráulica (fracking) es una técnica agresiva para posibilitar la extracción de gas del subsuelo. Consiste en inyectar agua (95%), arena (4%) y aditivos químicos (1% o 2%), más de trescientas sustancias químicas entre las que se encuentran bencenos, silenos o cianuros, muchas de ellas cancerigenas y mutágenas y altamente contaminantes. Entre los principales inconvenientes hay que destacar la contaminación de los acuíferos. Estos proyectos ponen en peligro a los grandes acuíferos y reservas estratégicas de agua de nuestra Región (sinclinal de Calasparra, anticlinal de Socovos, acuífero del Molar, acuífero de Moratalla, etc.). La contaminación atmosférica y las emisiones de gases de efecto invernadero son otros de los graves problemas de esta técnica.

También la sismicidad inducida: los fluidos se inyectan a una presión de entre seiscientas y setecientas atmósferas (el doble de la presión utilizada en el proyecto Castor frente a las costas de Tarragona y Castellón), con el consiguiente peligro en una zona sísmica como la nuestra. Nuestro territorio está sobre la falla de Socovos, afectada por dos de estos proyectos, que discurre longitudinalmente desde Molinicos (Albacete) hasta Cieza, por los territorios de Moratalla, Calasparra y Cieza, y la falla del Quípar, que afecta a los municipios de Cehegín y Calasparra.

No debemos dejarnos encandilar por falsos oropeles. El Noroeste no se va a convertir en el Abu Dhabi de Europa. No, la extensión del uso del fracking no va a resolver los graves problemas económicos y el atraso que padecemos.

Por otra parte, no deja de ser paradójica y contradictoria esta autorización de explotación, en una zona que para nuestro Gobierno regional hasta hace poco era considerada la reserva natural de la Región. ¿Es que para el Gobierno regional el medio ambiente es importante y necesario de proteger en unos casos y en otros no? ¿existen otros intereses ocultos en estas autorizaciones? ¿por qué se reducen las obligaciones ambientales a las empresas promotoras del fracking?

Son bastantes los países (Francia, Canadá, Sudáfrica, Bulgaria, etc.) y numerosos los grupos que se oponen al fracking. Hasta el papa Francisco ha manifestado su rechazo. Igualmente, Comunidades como Cantabria, Navarra o Aragón, algunas gobernadas por el PP, lo han prohibido y muchas otras se han acogido al ´principio de precaución´ antes de autorizar cualquier uso de este procedimiento.

No podemos hacer oídos sordos. Debemos exigir al Gobierno regional que no autorice ´tan alegremente´ el empleo de esta fórmula. Establezcamos una moratoria para crear un foro de debate y análisis que cuente con la participación de expertos, organizaciones sociales, grupos políticos, universidades, etc., que analicen y desarrollen estudios y propuestas para informar a la ciudadanía. Que el exceso de falsa ambición no nos cierre el futuro. No nos sintamos embriagados por falsas promesas de bienestar y progreso sin base real y económica. Recordemos a Marcel Proust cuando decía que «la ambición embriaga más que la gloria».

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