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uienes defendemos la diversidad afectivo-sexual vivida en libertad y plenitud estamos profundamente agradecidos al Gobierno de Zapatero, que desde el primer momento ha encabezado sin desánimo la lucha política y legal por conseguir que en nuestra sociedad, algún día, la palabra discriminación haya que buscarla en el diccionario para saber qué significa.

De entre los muchos logros y avances en derechos civiles que, gracias al PSOE y a los sectores más progresistas, podemos celebrar este año, hay dos que nos alegran especialmente y que son los ejes centrales de las celebraciones del 28 de junio en las ciudades más importantes de España, y del 3 de julio en Madrid. El primero es la conmemoración del quinto aniversario de la aprobación de la Ley que reformó el Código Civil para permitir contraer matrimonio a las personas del mismo sexo y facilitar la adopción conjunta. Es importante aprovechar esta fecha para recordar la amenaza que se cierne sobre esta Ley, que se ha convertido en un faro de referencia que ilumina las políticas de igualdad a nivel mundial. Una luz que podría apagarse y generar ilegalidad a más de 10.000 parejas; no podemos olvidar que un 29 de septiembre de hace cinco años el PP, desde el inmovilismo ultraconservador, presentó un recurso de inconstitucionalidad contra esta Ley. El segundo es el hecho de que este año esté dedicado a uno de los colectivos de ciudadanía que históricamente más ha sufrido la negación de sus derechos: las personas transexuales. Hoy son el centro de atención internacional, ya que se ha organizado una campaña para que a lo largo de 2012 la Organización Mundial de la Salud (OMS) descatalogue como enfermedad mental la disforia de género, que es como se conoce en Medicina a la contradicción entre el sexo anatómico y la identidad de género.

Esta petición de desclasificación ha sido apoyada por el Congreso de los Diputados que, a raíz de una iniciativa del Grupo Socialista, aprobó una Proposición no de Ley para que el Gobierno activase las gestiones oportunas ante la OMS. Ahora ya todo es cuestión de tiempo, porque esta prestigiosa organización es la primera en reconocer que el alivio de la angustia vital y el sufrimiento de este sector de la población pasa por proporcionar el acceso al tratamiento clínico integral de reasignación de sexo (que incluye aspectos como la asistencia psicoterapéutica, el tratamiento hormonal con su correspondiente control endocrinológico y los procesos quirúrgicos necesarios).

El Gobierno socialista, con la firme voluntad de dar respuesta a las demandas de las asociaciones que luchan por la integración plena de la comunidad transexual en la sociedad, ha aprobado y puesto en marcha una serie de medidas para iniciar un camino ascendente hasta culminar con la total desaparición de cualquier tipo de marginación. Así, la Ley por el Derecho a la Identidad de Género, la más avanzada del mundo, reconoce la dignidad de quienes deciden iniciar el proceso de cambio de sexo, al darles la oportunidad de modificarlo, junto con el nombre, en los documentos oficiales sin necesidad de haber pasado por la fase quirúrgica. Además, los socialistas de todas las Comunidades estamos apoyando las propuestas de los colectivos de LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) para la elaboración de leyes integrales de no discriminación por motivos de identidad de género, y de reconocimiento de una realidad invisibilizada hasta la fecha.