La sentencia del Constitucional sobre el Estatut avanza con la majestuosidad de un antiguo transatlántico acercándose a puerto, y haciendo sonar su sirena entre la niebla: ¡tuuu, tuuu, tuuuuu! Ya se había perdido la memoria de esa escena solemne, que otrora era la magia mayor de los grandes puertos de mar. Parece que el ¡TUUUUU! más fuerte es el que lleva dentro el cuestionamiento del término 'nación', pero ¿quién puede sentenciar lo que es una nación? ¿tiene el Constitucional competencia, en sentido material, para definirlo? Lo que sea una nación viene dado por la intensidad del sentimiento actual e histórico de pertenencia, y quienes lo sienten o no son sus propios. Métase el Tribunal en asuntos de competencias, funciones, dineros e inserción en el Estado. O sea, en cosas del César. Y dé a Dios lo que es de Dios. Por caridad, no la armen con la idea de nación y no toquen el pito.