17 de mayo de 2009
17.05.2009
RETORNOS DE LO VIVO CERCANO

La iglesia de Santiago, extramuros

17.05.2009 | 02:00
La iglesia de Santiago, extramuros

Antonio Pérez Crespo, Cronista Oficial de la Región de Murcia

Antes de iniciar el estudio de la iglesia de Santiago conviene aclarar un error histórico que perdura desde hace siglos sobre su denominación. Nunca existieron Los Pasos de Santiago aunque en la actualidad, y desde hace años, existe la calle de los Pasos de Santiago. Históricamente sólo puede hablarse de los Pasos de la Ermita de San Diego. Los 'alcantarinos', franciscanos descalzos, edificaron la ermita y el convento de San Diego en 1598, en medio de la huerta murciana.
Posteriormente construyeron los pasos de un Vía Crucis, desde su convento hasta el único paso que hoy se conserva, en la confluencia de las calles de Acisclo Díaz con Isaac Albéniz, y Pasos de Santiago.
La iglesia de Santiago extramuros, la más antigua de la ciudad de Murcia, fue construida 'a dos tiros de ballesta' de la muralla musulmana de la ciudad -unos cuatrocientos metros-. Se han formulado diversas teorías para fundamentar su construcción tan cercana a las viejas murallas.
1. Fuentes y Ponte afirma que se construyó en el mismo lugar en el que estuvo instalado el Real Campamento de los Caballeros de Santiago de los cuales era patrono el apóstol. Formula una segunda teoría: en el mismo lugar, donde está la iglesia de Santiago anteriormente estuvo la parroquia de San Miguel, una de las más antiguas de Murcia.
2. Martínez Tornel afirmó que en el sitio donde se construyó la ermita de Santiago estuvo anteriormente el viejo templo que perteneció al Barrio de la Arrixaca de los Cristianos, barrio que en la actualidad comprendería las parroquias de San Andrés, San Antolín y San Miguel.
En la Cantiga 169 de Alfonso X. (Versión castellana del profesor Sobejano Alcayna). El rey se ofreció como testigo de los hechos que relata. Es muy ilustrativa su lectura para conocer la época y el contenido de los hechos que se narran: "De cómo Santa María protegió una iglesia suya que está en la Arrreixaca de Murcia, que los moros quisieron destruir y no lo consiguieron".

I. Descripción de la iglesia.
La iglesia tiene una nave con muros trasversales a los lados; entre ellos, hay huecos con altares. Al presbiterio se sube por dos peldaños que forman una cámara, como el mirhab de las mezquitas. En el año 1542 se restauró el arco del presbiterio de planta cuadrada, con un magnífico artesonando mudéjar, única obra morisca en madera que se conserva en la ciudad. Su lacería y peinacería (adornos tallados, en forma de lazos, y curvilíneos) está bien acoplada aunque haya perdido su colorido inicial; en 1840 fueron blanqueadas todas las paredes.
Su artesonado mudéjar acredita ser un templo cristiano de los días de la conquista; o los restos de una mezquita transformada en iglesia católica con arcos apuntados de transición al ojival, lo que permite pensar se construyera en el lugar que pudo ocupar el viejo templo que perteneció al barrio de la Arrixaca de los cristianos.
En la fecha que cita Martínez Tornel, J. (Guía de Murcia, 1907) la iglesia de Santiago no se había derrumbado gracias a la generosidad de dos familias: los herederos de don Francisco Hernández (Paco Pastor) y de don Antonio Carrión, ambos, maestros albañiles.

II. Descripción de los altares y capillas.
Esta descripción de Fuentes y Ponte del interior de la iglesia de Santiago, sus altares y capillas, está fechada en 1880 (Murcia Mariana, primera edición).
1. El retablo del altar mayor, atribuido al pintor murciano Artés Tizón, es de estructura renacentista. En el nicho del centro existe una imagen de Santiago vestido con traje de peregrino medieval, con libro y bordón del siglo XV.
Siguiendo la calle de Acisclo Díaz, hacia el este, se levanta una edificación moderna de ladrillo, a la manera de los rascacielos: la Casa de los Nueve Pisos. Conserva la portada en piedra barroca fina, del Colegio de la Anunciata, convertido después en Fábrica de Seda, la Piamontesa, según consta en la fachada.
2. Altar de Santo Tomás. Sobre una mesa de altar y con un respaldo formado con trozos irregulares de un altar churrigueresco, está la imagen de Santo Tomás de Villanueva dando limosna a un niño. Tiene 1,54 metros de altura.
3. Altar de la Dolorosa. Sobre la mesa de altar hay un intercolumnio doble de estilo renacimiento, encima de un zócalo con tres tablas pintadas con las imágenes de San Jerónimo, el Bautismo de Jesús y San Diego de Alcalá. En el centro del intercolumnio, hay un nicho con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, talla con poco mérito de 1,30 metros de altura.
4. Altar de la Buena Estrella. Su estructura es defectuosa, y hasta el material es censurable, todo es de yeso pintado groseramente. Tiene un nicho con la imagen de Muestra Señora de la Buena Estrella de 1,35 metros de altura; es de vestir, y su camarera es doña María Madrid, viuda de Tuero.
5. Altar principal. La mesa de celebración sostiene un graderío y un tabernáculo semiesférico de estilo Luis XV, formado por pilastras "de tablas, con abundantes paisajes y pinturas, al parecer de la escuela de Juan de Juanes o Artés Tizón". En el zócalo hay medias figuras en tablas de 40 centímetros de altura por 40 centímetros de ancho de San Juan Bautista, Santa Catalina, Santa Lucía y San Andrés. En el inicio de dos entrepaños laterales cubiertos por tablas de 1,25 metros de altura, por 0,50 metros de alto, que representa a Santiago predicando en una costa parecida a la de Cartagena. La del centro, representa la aparición del cuerpo de Santiago; y la derecha, su martirio. En el resto del lienzo, dos cuadros de 1,80 metros de altura por 1,26 metros de ancho. El de la izquierda representa a Jesús entre la familia del Cebedeo, y el de la derecha a San Francisco de Asís arrobado en el instante de imprimirle Jesús las llagas. Cuadro que "creen los inteligentes técnicos pertenece a la escuela de Ribera o del Espagnoleto".
5. Altar de los Desamparados. Es simétrico al de Nuestra Señora de la Buena Estrella, "de tan mal gusto y forma como aquél y de su misma materia". En su nicho, una imagen de 1,08 metros de altura de Nuestra Señora de los Desamparados, de vestir, pero no lo está con el esmero debido, con dos niños que cubre bajo su manto. En la pared de la izquierda se conserva un cuadro en lienzo de 2,75 metros de alto y 1,38 metros de ancho que representa a San Rafael y Tobías, es de algún mérito. Pertenece a la iglesia parroquial de san Miguel, hoy en reparación suspendida.
6. Altar de la Aurora. Construido con trozos de tronos acoplados entre sí. De estilo churrigueresco y en un nicho la imagen de Nuestra Señora de la Aurora, talla en madera del siglo XVII. La Virgen está de pie con el Niño Jesús en su brazo izquierdo, y una bandera en el derecho. Mide 0,67 metros de altura.
7. Altar de los Santos Médicos. De muy mal gusto, formado por un doble intercolumnio salomónico recargado de adornos barrocos de estilo churrigueresco, procedentes de la demolición de los conventos; enmedio, "dos estatuitas de malísima escultura, de 0,38 metros de San Cosme y San Damián". A su derecha, un cuadro de las Ánimas, de la parroquia de San Miguel. A los pies de la iglesia, bajo el coro y a los lados de la puerta principal, hay dos cuadros en lienzo: el de la derecha, de 1,63 metros de altura por 1,07 metros de ancho, representando, "con algún mérito artístico la Fuente de la Gracia", de donde beben con tazas los principales padres y patriarcas de la Iglesia, y los fundadores de las ordenes monásticas.

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