La última edición de Supervivientes ya se ha dado por concluida, con Alejandro Nieto como ganador. Sin embargo, el boom de reality de Telecinco no ha cesado, aunque esta vez no por sus buenos datos de audiencia, sino por una información revelada por El Confidencial: el trato que da el programa presentado por Jorge Javier Vázquez a los indígenas de Honduras, concretamente a los que residen donde se graba el reality -Cayos Cochinos-, que, de manera ininterrumpida, se emite desde el año 2006.

La grabación complica la vida de los hondureños que viven de la pesca y que tienen que estar sometidos a órdenes militares, viendo así interrumpida su vida durante cerca de cuatro meses, es decir, lo que dura la edición más los preparativos previos.

"Hay áreas completamente vetadas para nosotros. No podemos ni pasar porque entonces te coge una cámara y se rompe esa ilusión de que las islas están deshabitadas", comenta al medio una nativa de la zona en la que residen los concursantes famosos, a lo que añade que les "echan de una isla en la que viven desde hace más de 200 años".

De hecho, tal y como recoge el reportaje, el Gobierno de Honduras tiene controlado en todo momento que nadie se acerque a la isla en la que están los famosos del show español, para lo que envía militares a la zona: "Cuando se graban los realities, en torno a cuatro meses al año, no nos dejan ni pasar por ciertas playas. Vivimos de la pesca y no podemos pescar. Esto nos sitúa en una situación de vulnerabilidad que se acentúa con la presencia de militares armados en la zona a los que solo importa que Supervivientes vaya bien".

Por si no fuera suficiente, otro de los testimonios relata que tuvo que entregar todo lo que había logrado pescar, el alimento de su familia, pese a que suplicó no hacerlo a las autoridades. No pueden ni pescar, ni coger lapas o cocos a lo largo de las ediciones española e italiana de Mediaset, lo que dificulta que accedan a su fuente de alimentos habitual.