Con 300 días de sol al año y una temperatura media de 20ºC, Mazarrón se ha convertido en uno de los destinos regionales preferidos tanto por murcianos como por visitantes nacionales e internacionales. Sus 35 kilómetros de costa hacen de este municipio, históricamente ligado a la pesca y a la minería, una de las primeras opciones de muchos cuando el calor aprieta y las ganas de darse un baño afloran.

Precisamente su gran variedad de playas ha llevado a Mazarrón a ser considerado una referencia en la Costa Cálida de la Región de Murcia. La calidad de las mismas le ha llevado a recibir recientemente la Q de calidad turística para siete de ellas (Bolnuevo, playa canina de las Moreras, el Castellar, Nares, la Reya, Bahía y el Rihuete). En Mazarrón no se conformaban con acoger a muchos turistas, y decidieron ser los mejores, algo que se refleja en la continua mejora de sus servicios, sobre todo aquellos que más demanda tienen en el periodo vacacional. Por ejemplo, se decidió hace años que las mascotas también pudiesen disfrutar de un merecido baño, dando lugar a la playa canina de las Moreras, la única con la distinción Q de calidad turística de toda España.

El baño en Mazarrón resulta tan agradable como infinitas son sus alternativas. A las ya mencionadas playas caninas se le suman sus playas de arena fina en las que poder disfrutar con toda la familia o amigos, o las calas más salvajes más allá de Bolnuevo que ofrecen momentos de desconexión y paz, siendo muchas de estas una opción magnífica para la práctica del nudismo. Una de ellas, la Cala Leño, es considerada como uno de los rincones más paradisíacos del Mediterráneo.

No hace falta alejarnos mucho de la playa para disfrutar de otro de los puntos fuertes de la costa mazarronera, sus chiringuitos, que brotan como oasis para alegría de sedientos y hambrientos. Destacan Bangalore, en la playa de Bahía, famoso por su cocina de pescado local, y El Polvorín, un infaltable en el que la música se apodera de una gran parte de Bolnuevo para júbilo de quienes allí se acercan.

Pero Mazarrón es mucho más que playa, y así lo demuestra también su patrimonio cultural e histórico, representado principalmente por sus restos arqueológicos fenicios, y por las Gredas de Bolnuevo, dos mangas arenosas de más de 10 metros de altura, que a escasos metros del mar llevan años siendo moldeadas por la acción del viento y el agua. Además, la oferta cultural de Mazarrón está bien ‘defendida’ por el popular ciclo literario Mares de Papel, que año tras año reúne a miles de asistentes en sus diferentes conferencias, exposiciones, conciertos y presentaciones.

De Percheles al Mojón, qué bonito es Mazarrón.