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Óbito

Fallece el murciano Francisco Gil Hellín, arzobispo emérito de Burgos

Natural de La Ñora, ha vivido estos últimos años en la capital del Segura al servicio de su tierra natal

Gil Hellín saludando al papa Franicisco, durante una audiencia en el Vaticano

Gil Hellín saludando al papa Franicisco, durante una audiencia en el Vaticano / Enrique Soler

La Opinión

La Opinión

El arzobispo emérito de Burgos, Francisco Gil Hellín, ha muerto esta tarde a los 84 años en Murcia, donde residía en esta última etapa de su vida y en cuyo Palacio Episcopal ha quedado instalada la capilla ardiente hasta que mañana a mediodía sea trasladado a Burgos, han informado fuentes del Arzobispado burgalés.

En Burgos la capilla ardiente será instalada en la capilla de la Casa de la Iglesia (Arzobispado), entre las nueve de la mañana y las cuatro de la tarde del sábado, para su posterior traslado a la Catedral, donde se celebrará la Misa de Adviento de cuerpo presente, seguida del rito exequial y sepultura en la cripta de la capilla de Santa Ana.

El arzobispo que nació en La Ñora

Gil Hellín presidiendo una eucaristica en la cripta de San Pedro, junto a Lorca Planes y varios sacerdotes murcianos

Gil Hellín presidiendo una eucaristica en la cripta de San Pedro, junto a Lorca Planes y varios sacerdotes murcianos / Enrique Soler

Francisco Gil Hellín (1940), nacido en la pedanía murciana de La Ñora, se formó en el seminario mayor San Fulgencio de Murcia y, en 1966, marchó a Italia para obtener la licenciatura de Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y después la de Teología Moral en la Academia Pontificia Alfonsiana de Roma. De regreso a España, se doctoró en Teología por la Universidad de Navarra. Ejerció como canónigo penitenciario en Albacete entre 1972 y 1975 y en Valencia de 1975 y 1988.

Ejerció como subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996. Fue profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985); también en el Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997). San Juan Pablo II lo nombró Secretario del Pontificio Consejo para la Familia en 1996.

Con motivo de su nombramiento como secretario del Pontificio Consejo para las Familias, san Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Lárnaca, recibiendo la consagración episcopal en la basílica de San Pedro del Vaticano el 1 de junio de ese mismo año, de manos del cardenal Trujillo, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, y actuando como co-consagrantes Mons. Giovanni Battista Re, secretario para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, y Mons. Agustín García-Gasco Vicente, arzobispo de Valencia. 

El 28 de marzo de 2002, san Juan Pablo II le nombró arzobispo de Burgos iniciando su ministerio entre nosotros el 23 de mayo de ese mismo año. El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral el 30 de octubre de 2015. Del 15 de junio de 2018 al 16 de enero de 2019 fue administrador apostólico de Ciudad Rodrigo. En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, de la Comisión Permanente y de la Comisión Episcopal para el Clero.

Su ministerio episcopal en Burgos

Mostrando una de las salas del Palacio Apostolico en el Vaticano

Mostrando una de las salas del Palacio Apostolico en el Vaticano / Enrique Soler

Fue el pastor solícito de nuestra Iglesia burgalesa durante 13 años. Los matrimonios y las familias fueron preocupaciones fundamentales en su ministerio. A la promoción de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada dedicó gran parte de su tiempo, junto con la atención y el cuidado de los sacerdotes. Ordenó 22 sacerdotes, abrió el Seminario Misionero Redemptoris Mater Santa María la Mayor, reinstauró el diaconado permanente en la archidiócesis y colaboró en la erección del Instituto Iesu Communio.

 El anuncio del Evangelio, la promoción de la catequesis y el impulso misionero de larga tradición en nuestra Iglesia han sido objeto de su atención. Creó el secretariado diocesano para la religiosidad popular y el secretariado diocesano para la pastoral gitana. También impulsó la acción caritativa de la Iglesia, con la nueva sede de Cáritas y de programas de atención a los necesitados.

Como Gran Canciller de la Facultad de Teología del Norte de España estuvo atento a las necesidades de esta institución formativa. También hizo frente a los desafíos que el vasto patrimonio eclesiástico que configura nuestra archidiócesis. Amplió la Casa Sacerdotal, rehabilitó el Palacio Arzobispal e inauguró el nuevo Archivo Diocesano.

 Además, su investigación y publicaciones sobre todas las sesiones del Concilio Vaticano II son referencia obligada para los estudiosos de este acontecimiento eclesial.

"La última etapa de mi vida al servicio de mi tierra natal"

El 1 de junio de 2021 Gil Hellín celebraba en Murcia su 25 aniversario episcopal. En aquella celebración dedicaba unas emotivas palabras a su tierra natal a la que regresaba para vivir la etapa de su jubilación: «Llego a Murcia a vivir mis últimos años, y me encuentro con un obispo con altas facultades de responsabilidad; me acoge, me trata y me corresponde con el cariño con el que yo me siento especialmente identificado y gozoso. Junto a él, también hay un clero maravilloso que me ha hecho renovar mi realidad de murciano… El Señor ha querido traerme en la última etapa de mi vida a Murcia para vivir al servicio de mi tierra natal».

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