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ELECCIONES CYL

Podemos y Sumar-IU afrontan las elecciones en Castilla y León como un examen a su estrategia en pleno debate sobre la unidad

La ruptura pasa especial factura a Podemos, que inició una hoja de ruta en solitario y quedará fuera de Las Cortes, según todos los sondeos

Las dirigentes de Podemos Ione Belarra e Irene Montero, participan junto al candidato de Podemos-Alianza Verde en Castilla y León, Miguel Ángel Llamas en un acto de campaña en Valladolid el pasado sábado.

Las dirigentes de Podemos Ione Belarra e Irene Montero, participan junto al candidato de Podemos-Alianza Verde en Castilla y León, Miguel Ángel Llamas en un acto de campaña en Valladolid el pasado sábado. / NACHO GALLEGO / EFE

Madrid

Las elecciones del domingo en Castilla y León son el próximo termómetro que dibujará el reparto de fuerzas a la izquierda del PSOE. La ruptura en Madrid de Podemos e IU-Sumar se ha trasladado también a los territorios, y avanza un escenario poco esperanzador para las dos opciones políticas, que pagarán en las urnas la factura de la división del voto. La dispersión demográfica en nueve provincias complica aún más la opción de lograr representación, y la esperanza de ambas fuerzas está puesta en Valladolid, la capital, que reparte más de la mitad de los escaños. La cita electoral será también un examen de la estrategia nacional de los partidos, después de que Podemos haya iniciado una hoja de ruta para presentarse en solitario en las próximas elecciones, mientras IU y Sumar han sellado una nueva coalición que pretenden ampliar con más incorporaciones.

En Podemos asumen lo "complicado" del escenario en Castilla y León. En las elecciones de 2022, Podemos e IU concurrieron a los comicios en coalición y obtuvieron 61.290 votos, un 5% del total, logrando un único procurador. Ahora, los morados asumen que la división de este espacio político en dos papeletas dificulta extremadamente la obtención de escaños, más aún en una comunidad autónoma donde la barrera de entrada se sitúa de facto en el entorno del 4% del voto.

Las encuestas publicadas en las dos últimas semanas arrojan una situación complicada para ambas opciones y arrojan un escenario similar al de Aragón, donde Podemos obtuvo un 0,9% del voto y quedó fuera del parlamento regional mientras IU logró mantener su escaño. Los sondeos otorgan a la candidatura de IU y Sumar entre el 3,6 % y el 4,2 % del voto, con opciones de lograr un único procurador en Valladolid, como la encuesta de GESOP para Prensa Ibérica o NC Report, para La Razón, mientras otras, como la de Sigma Dos para El Mundo, no garantizan su representación. La situación de Podemos es aún más comprometida, y las encuestas le sitúan claramente por detrás, con estimaciones que oscilan entre el 1,8 % y el 2,4 % del voto, por lo que no obtendría ningún escaño en las Cortes autonómicas, según todas las encuestas.

En Podemos son conscientes de las dificultades y muestran su intención "pelear cada voto". Las exministras Ione Belarra e Irene Montero se volcaron en Castilla y León desde la precampaña, aunque han rebajado su presencia durante la campaña electoral debido al calendario parlamentario y desde que comenzó a finales de febrero, han acudido en tres ocasiones. Este mismo miércoles estará la secretaria general, Belarra, en Valladolid, y el viernes al cierre de campaña está previsto que acudan las dos exministras, aunque el acto aún no está cerrado.

En IU-Sumar se muestran más optimistas y confían en que el domingo se confirmen los sondeos que le otorgan un escaño. Fían su supervivencia a la estrategia del voto útil, exhibiendo su gestión en el Gobierno central y su propuesta constructiva frente a la estrategia nacional de los morados, que mantienen una oposición permanente al Ejecutivo de Pedro Sánchez. Así, aspiran a capitalizar el derrumbe de Podemos y en la recta final de campaña acudirán pesos pesados de la coalición. Este mismo miércoles acudirá la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, a arropar al candidato Juan Gascón y también acudirá el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy. En el cierre de campaña estarán los portavoces parlamentarios de IU y Movimiento Sumar, Enrique Santiago y Verónica Martínez Barbero, mientras la coordinadora de Sumar, Lara Hernández, estará en un par de actos.

Ambas fuerzas se han visto penalizadas por su exclusión en los debates electorales, ya que la ley electoral establece que puedan participar en dichos debates los partidos con grupo parlamentario propio, algo que ni Podemos ni IU-Sumar cumplen, al contar con un único diputado compartido en la anterior legislatura. Esto ha dificultado aún más el dar a conocer a sus candidatos, un factor de vital importancia especialmente en el caso de Podemos, que estrena cabeza de lista a Miguel Ángel Llamas, colaborador de Diario Red, la plataforma de Pablo Iglesias, y un gran desconocido en Castilla y León. En el caso de IU, Gascón lleva más tiempo en el cargo de coordinador del partido y su cara es más habitual en el escenario político. A eso se une el impulso que le da el arraigo territorial que tiene en la región, con más de 120 concejales en la región y la alcaldía de importantes ciudades como Zamora.

La factura de Podemos a su estrategia

La ruptura en la izquierda, según todas las encuestas, pasaría factura en mayor medida a Podemos, que rechazó concurrir en coalición con IU al mantener un desacuerdo sobre quién debía liderar la lista por Valladolid, la única con opción de lograr escaño. La ruptura se consumó después de que los morados pusieran una serie de condiciones a IU para sentarse a negociar, entre ellas la exclusión de Sumar de la coalición. A última hora, justo antes de registrar las candidaturas, IU y Podemos exploraron la opción de cerrar una coalición al margen del partido de Yolanda Díaz. Pero, lejos de diferencias ideológicas, el desencuentro llegó por el diseño de las listas. Podemos exigía que el candidato por Valladolid fuera suyo, una opción que rechazaron en IU, donde reclamaban liderar la lista después de la última legislatura, donde la coalición había estado liderada por Pablo Fernández, único diputado en Las Cortes y de Podemos, ahora dedicado a las labores nacionales del partido como portavoz y secretario de Organización, y que pasará a ocupar un escaño en el Parlamento Europeo cuando Irene Montero vuelva a la política nacional.

A diferencia de Aragón, donde Podemos e IU siempre habían concurrido por separado, en Castilla y León se ha producido la ruptura de una coalición ya existente en el territorio. Un divorcio político donde los morados figuran como grandes responsables, después de que ya en las europeas de verano de 2024 iniciaran una hoja de ruta en solitario, con Irene Montero enfrentándose a Sumar, y después de que hayan llevado esta estrategia al resto de territorios, con el objetivo de situar a Montero como próxima candidata a las generales.

Públicamente, Podemos asegura que está dispuesto a sellar alianzas, pero siempre que se cumplan sus condiciones, y el resto de actores se una a lo que consideran "una izquierda valiente", que a su juicio supone estar alejada del Gobierno y del PSOE. En caso de cumplirse esto, "las alianzas van a caer por su propio peso", en palabras de la exministra Montero, que viene repitiendo este mantra desde hace meses.

La desaparición de Podemos en Castilla y León supondría un nuevo varapalo para la formación, que ya han quedado fuera de Aragón, Madrid, Comunidad Valenciana, Canarias, Castilla-La Mancha, Galicia, Euskadi, Cantabria y Cataluña. Tampoco tienen representación efectiva en Asturias y Navarra, donde sus diputados eran clave para mantener los respectivos gobiernos pero han roto con la dirección del partido. La realidad es que Podemos sólo tiene diputados en la Región de Murcia y en Andalucía, y en este último caso además entraron como independientes dentro de la lista de Por Andalucía.

Un nuevo fracaso en Castilla y León, unido al aragonés, podría dejar ver sus efectos precisamente en Andalucía, donde la dirección también ha emprendido una estrategia para concurrir en solitario a los comicios de verano. Este mismo martes, unos días antes de los comicios castellanoleoneses, el partido dejó clara su intención y lanzó su precampaña en Sevilla bajo el lema "una izquierda valiente" y liderada por su candidato, Juan Antonio delgado, que se enfrentará al de Por Andalucía, Antonio Maíllo. Esta estrategia de concurrir en solitario genera dudas en parte de la federación andaluza de Podemos, que sí apuesta por tender puentes con IU y Sumar. La desaparición del partido en un territorio más podría dar argumentos a la federación para enfrentarse a la dirección nacional y plantear una alternativa al plan diseñado en Madrid.

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