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ELECCIONES EN ARAGÓN

Azcón sin escapatoria: el pactómetro obliga al PP a volver a los brazos de un Vox reforzado

El adelanto electoral no despeja la gobernabilidad de la comunidad y fortaleza a la ultraderecha, que rompe su techo en Aragón y se convierte en socio imprescindible para investir presidente si no se rompen los bloques

El candidato del PP y el candidato de Vox, Jorge Azcón y Alejandro Nolasco, conversan durante el debate a 8 de El Periídico de Aragón.

El candidato del PP y el candidato de Vox, Jorge Azcón y Alejandro Nolasco, conversan durante el debate a 8 de El Periídico de Aragón. / Jaime Galindo

Zaragoza

El adelanto electoral decidido en Aragón por su actual presidente, Jorge Azcón, tras el bloqueo de los presupuestos autonómicos por la falta de entendimiento entre el Partido Popular y Vox, no ha producido el efecto deseado por los populares, pese a volver a ser la fuerza más votada con una amplia ventaja sobre el PSOE. El veredicto de las urnas de este domingo dibuja un escenario de clara derechización del Parlamento autonómico y, de forma paradójica, debilita la posición del PP y refuerza precisamente a la formación de extrema derecha de la que Azcón pretendía emanciparse. El pactómetro resultante deja pocas dudas: los conservadores necesitarán inexcusablemente a los de Abascal para revalidar el Gobierno de la comunidad.

La aritmética parlamentaria encierra al PP en el mismo escenario que trató de evitar. Así ocurrirá salvo una única excepción teórica: que los partidos situados a la izquierda se salgan de su guion y faciliten la investidura mediante una abstención o un apoyo puntual. Se trata, hoy por hoy, de una posibilidad más cercana a la ciencia ficción política que a un desenlace verosímil.

Con el escrutinio actual, el reparto de escaños queda así: PP (26), PSOE (18), Vox (14), CHA (6), Teruel Existe (2) y IU-Sumar (1). El PAR y Podemos salen del hemiciclo al perder el único diputado que tenían sendos partidos. La mayoría absoluta se sitúa en 34 diputados, una cota que, como es tradición en el historial electoral de Aragón, nadie alcanza en solitario.

Derechización del Parlamento

La fotografía general confirma un desplazamiento del electorado hacia la derecha, aunque menos acusado de lo que auguraban algunas encuestas. PP y Vox, que ya sumaron 35 diputados en los comicios de 2023 —36 si se incluya al PAR dentro del bloque conservador—, alcanzan ahora los 40 de los 67 escaños de la cámara autonómica.

La derechización del electorado conecta con lo ocurrido recientemente en Extremadura y con la evolución que proyectan los sondeos a escala nacional. En Aragón, además, Vox rompe su propio techo y duplica su representación, dejando de ser el socio menor del PP para aspirar a un papel mucho más determinante, con un discurso abiertamente confrontacional.

Un Vox con más poder sobre la mesa

Ese crecimiento de Vox es, precisamente, la peor noticia para los objetivos con los que Azcón decidió anticipar las elecciones. Descartado el objetivo de la mayoría absoluta, el presidente popular buscaba una aritmética parlamentaria que le permitiera gobernar sin depender en exclusiva de la ultraderecha. El resultado ha sido el contrario. No quería taza y ha acabado con taza y media. El PP pierde incluso presencia en el hemiciclo, al pasar de 28 a 26 escaños, se queda a ocho de la mayoría absoluta -dos más que antes- y vuelve a necesitar a Vox para sacar adelante la investidura.

El pactómetro deja, sobre el papel, algunas combinaciones alternativas. El PAR y Teruel Existe, que apoyaron los presupuestos autonómicos de 2024, se postulaban como posibles socios del PP, pero esa opción queda descartada de pleno con estos resultados. Los aragonesistas liderados por Alberto Izquierdo no han logrado representación, y la formación vinculada al movimiento de la España vaciada pierde un diputado respecto a la legislatura anterior.

Alternativas aritméticas sin depender de Vox

Aritméticamente, existen fórmulas que permitirían evitar la dependencia directa de Vox, pero políticamente se antojan hoy inasumibles. Exigirían que fuerzas de izquierda facilitaran un gobierno del PP tras una campaña marcada por la polarización y el avance de la extrema derecha. Sobre el papel, Azcón podría alcanzar la mayoría absoluta si al eventual apoyo de Teruel Existe se sumaran los seis escaños de CHA, pero se trata de una mera cábala matemática: una hipótesis altamente improbable.

El líder popular también podría ser investido sin el apoyo de la ultraderecha mediante una hipotética abstención del PSOE en clave de cordón sanitario frente a Vox. De nuevo, una opción remota y difícilmente defendible en el actual clima político.

En ese contexto, Vox emerge como el árbitro inevitable de la legislatura. Con 14 escaños y un resultado histórico en Aragón, la formación que lidera Santiago Abascal a nivel nacional se dispone a negociar desde una posición de fuerza, con la ambición de condicionar el rumbo del Ejecutivo. El tablero se ha movido y el viraje a la derecha es evidente: PP y Vox concentran 40 diputados en unas Cortes fragmentadas, con seis fuerzas representadas.

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