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Comisión de investigación

La vicepresidenta valenciana niega que estuviera ausente en la dana y defiende la gestión de la teleasistencia: "El servicio no está preparado para hacer llamadas masivas"

Susana Camarero reconoce que se dio ningún aviso previo antes del día de la dana ni habló con Mazón desde la comida y justifica su marcha del centro de emergencias en que no pertenecía al órgano ni debía sustituir al presidente regional

La vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Susana Camarero, junto a la presidenta de la comisión de investigación del Congreso sobre la dana de Valencia, Carmen Martínez.

La vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Susana Camarero, junto a la presidenta de la comisión de investigación del Congreso sobre la dana de Valencia, Carmen Martínez. / EFE

José Luis García Nieves / Mateo L. Belarte

València

Un año de 'cara a cara' con los periodistas en la rueda de prensa tras las reuniones del pleno del Gobierno valenciano ha preparado a la vicepresidenta, Susana Camarero para casi todas las preguntas. Lo ha demostrado este lunes en el Congreso de los Diputados, donde apenas ha dejado grietas en su relato durante la comparecencia en la comisión de la dana de Valencia.

La portavoz, vicepresidenta y consellera de Servicios Sociales ha defendido su actuación en aquellas horas críticas del 29 de octubre, así como el funcionamiento del servicio de teleasistencia, del que fallecieron 37 usuarios durante la barrancada. Camarero ha revelado pocos detalles novedosos. Ha reconocido que no habló con Mazón en todo el día tras el encuentro del mediodía con los agentes sociales, antes de la comida. También ha admitido que desde su conselleria no se hizo ninguna actuación previa en los días anteriores a la dana, ningún aviso preventivo; y ha deslizado que debió anular su presencia en unos premios de la CEV, a los que finalmente fue esa tarde, desconectándose del centro de emrgencias (Cecopi), lo que le ha valido reproches políticos desde hace un año.

“Nadie puede decir que lo hicimos todo perfectamente bien. Todos tenemos lecciones aprendidas. Con la perspectiva de ahora, hay cosas que se puedan entender peor. Hoy, con la información que tengo, obviamente no hubiera ido a esa entrega de premios. Llamé, ¿podéis anular? Está convocada gente de toda la C. Valenciana, vente”, ha narrado que le dijeron. “Estuve una hora en esa entrega sin desconectar de mis competencias. No abandono mis responsabilidades, mis competencias, durante el día entero”, ha señalado.

La desconexión del Cecopi

Esa conexión al Cecopi, entre las 17.02 y las 17.40 horas, centró buena parte del debate durante tres horas. Sobre todo por su posterior marcha. "No abandono algo a lo que no fui convocada", ha señalado sobre su presencia en ese órgano de gestión de la emergencia al que no pertenece legalmente. "¿Por qué se va sabiendo todo lo que sabía y en alerta roja?", le ha preguntado Àgueda Micó, de Compromís. Camarero ha replicado que su labor es de "supervisión" y "asesoramiento", y ha defendido que fue informada por su secretario autonómico, “permanentemente conectado”, y que estuvo informándole. “Se queda conectado por si se nos requiere en relación a nuestro ámbito competencial”.

Además, ha indicado que era la presa de Forata la que en esos momentos centraba las preocupaciones del Cecopi y que su conselleria estuvo activamente gestionando posibles incidencias en sus centros ubicados en esa zona. Sobre este periodo de asistencia al Cecopi, Camarero niega que se hablara del Es Alert, o al menos no lo escuchó. Según un vídeo, a las 17 horas ya se habla de la posibilidad de avisar a la población en la zona de Utiel, donde está concentrada la atención.

“No estuve desconectada ni ausente”, ha insistido en varios momentos. Camarero ha mantenido que "estaba preocupada": "Desde las 8 de la mañana, toda la tarde incluido el acto de la tarde, estoy atendiendo whatsapp y atendiendo incidencias de mi competencia".

¿Debía sustituir al ausente Mazón?

Camarero también ha sido cuestionada por su responsabilidades políticas como número dos del Ejecutivo autonómico ante la ausencia de Mazón. “¿En ausencia de Mazón no es la máxima responsable?”, le ha preguntado Teresa Jorda, de ERC. También le ha insistido en ello el diputado de EH Bildu, Mikel Otero. “No había vacante del presidente, el presidente no debía estar en el Cecopi. No había ausencia, no tenía delegación, no tenía que ejercer esa sustitución al presidente. La vicepresidenta no tiene competencias ni iba a influir en una decisión operativa que se pudiera tomar. Es irreal vincular que el president no estaba con que tenía que estar la vicepresidenta”, ha defendido.

“No tengo competencias ni en protección civil ni gestión de emergencias”. Otero le ha recordado que la protección civil incumbe a todas las consellerias, según la ley valenciana.

“Desde las ocho de la mañana trabajando”, ha justificado. A las 9.52 de la mañana, ha insistido, se envió un correo con el protocolo con recomendaciones: “Se hicieron llamadas en todos los lugares con riesgo evidente, se avisó, se cerraron centros de día. Se activaron centros de personas sin hogar”.

Respecto al servicio de teleasistencia, que depende directamente de su conselleria, ha señalado: "El servicio de teleasistencia no es un servicio de teleemergencia, no da avisos masivos. Llama para dar medicación o atender cuestiones puntuales”, ha justificado. “La segunda parte, la que recibe llamadas, aprietan el botón para que se les ayude y el servicio deriva. En este caso, todas las llamadas recibidas fueron atendidas y derivadas. Se atendió a los usuarios, se hicieron llamadas cruzadas con familiares, policía...se atendió como el servicio está preparado para atender", ha detallado Camarero. “El servicio de teleasistencia no colapsó, funcionó como cada día”. “El servicio no está preparado para hacer llamadas masivas”. Camarero ha ubicado los problemas en el 112, a donde se derivaban las llamadas que llegaban al servicio de teleasistencia, pero insiste en que este funcionó.

Críticas al Gobierno

Camarero también ha mantenido un duro cara a cara con la socialista Marta Trenzano, exalcaldesa de Algemesí, uno de los pueblos afectados por la dana. "¿Cómo de responsable se siente de 37 muertes de teleasistencia y 6 de la residencia de Paiporta?", le ha preguntado Trenzano. Camarero no ha respondido y ha desplazado el foco a los avisos de la CHJ y la Aemet. "Pusimos en marcha todos los protocolos, hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos...y la teleasistencia cumplió con su labor".

Sobre su papel o no en la emergencia, ha añadido: “Las decisiones operativas de la emergencia, las evacuaciones o cualquier medida oportativa, los técnicos y los responsables tendrían que ser globales. Lo que hacemos es alertar a las residencias de lo que está pasando y que tomen medidas de precaución”.

La vicepresidenta, que ha tenido que escuchar varias veces el famoso “Jopé, si necesitas algo nos lo dices que le dio al mediodía al número dos de emergencias”, ha aprovechado las oportunidades para criticar a la CHJ, la Aemet, y los ministerios de Defensa e Interior por el despliegue de la ayuda en los días posteriores. “Polo dijo que era irrelevante la información del caudal del Poyo” por la tarde, dijo sobre la CHJ. Sobre la respuesta dijo: “Ni Interior ni Defensa estuvieron a la altura de la catástrofe natura que sufrimos. Tardaron 96 horas en desplegarse”, ha señalado en respuestas a la parlamentaria del PNV.

La comparecencia ha vuelto a evidenciar la buena sintonía del PP con Vox. El diputado Gil Lázaro, como ya hizo con Mazón, ha realizado un interrogatorio complaciente con la Generalitat y le brinda preguntas perfectas para que Camarero despliegue el argumentario oficial, que responsabiliza de la dana al Gobierno central pese a no ser el competente en emergencias. El papel de Teresa Ribera, la falta de ayudas directas, el retraso de la ayuda al día siguiente, el malestar contra Pedro Sánchez, la "politización" de las manifestaciones contra Mazón…

El PP, por su parte, ha dado a Camarero la oportunidad de desplegar su relato sin cortes. En ese último intercambio, la consellera ha estado al borde de la lágrima cuando ha recordado los momentos de angustia en la residencia de Paiporta. Ha destacado que fue ella en primera persona la que llamó a interesarse y ha reprochado a la izquierda sus intentos de rentabilizar políticamente la tragedia.

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