Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Comunidad Valenciana

La declaración formal del pacto abre las incógnitas de la investidura de Pérez Llorca

Vox no se fía de que los compromisos acordados se cumplan si no se plasman en un documento

El síndic de Vox, José María Llanos, comparece ante los medios de comunicación, en las Corts.

El síndic de Vox, José María Llanos, comparece ante los medios de comunicación, en las Corts. / JM López

Diego Aitor San José

València

En política, muchas veces las formas son parte del contenido y en ese punto se encuentra el entendimiento entre PP y Vox. Por las declaraciones de los dirigentes de ambos partidos, el pacto está encaminado, hay "predisposición" y "buena sintonía", pero todavía no está firmado porque, precisamente, que haya algo o no que firmar es una de las incógnitas sobre la mesa de negociación. El problema no es en ningún caso el quién, ni parece que el qué (las medidas que se vayan a llevar a cabo), sino que el foco está en el cómo.

En el día de la puesta de largo de Juanfran Pérez Llorca como presidenciable, PP y Vox no han suscrito ningún tipo de acuerdo. No hay documento, ni apretón de manos, ni imagen de reunión conjunta que corrobore que el alcalde de Finestrat tiene el apoyo de los 13 diputados voxistas para el pleno de investidura que se prevé la próxima semana. Los dos partidos insistieron en señalar que todavía no lo hay, remarcando que están todavía en plenas negociaciones, pero sin concretar qué es lo que les separa.

Y uno de los elementos que aparece de diferencia es cómo exhibir que han pactado. O sea, que a cambio del 'sí' en el hemiciclo, el PP ha dado algo a cambio a Vox. En junio de 2023 fue un documento de cinco puntos tras una reunión con tres miembros de cada partido la que escenificó el acuerdo para investir a Carlos Mazón como 'president' e incorporar a los voxistas al Consell. En marzo de 2025, el apoyo para los presupuestos se exhibió con una declaración del entonces jefe del Consell asumiendo las premisas de Santiago Abascal en inmigración y contra el Pacto Verde Europeo.

Pérez Llorca, en primer término, en las negociaciones de la investidura de Mazón, en 2023.

Pérez Llorca, en primer término, en las negociaciones de la investidura de Mazón, en 2023. / Germán Caballero

Casi ocho meses después de aquella formalización del pacto en la Sala de los Espejos de las Corts falta ver cómo se plasma el que cocinan actualmente Vox y el PP. El mínimo común entre los dos partidos es que sea en el discurso de investidura donde el presidenciable deje entrever la pátina de los voxistas en la futura acción de su gobierno apuntando hacia elementos, algo que tendría como riesgo (poco probable) que las palabras del candidato no acabaran de convencer a los ultras.

Evitar el "voto útil"

Más allá de esto, la actual dirección 'popular' es reacia a escenificación alguna de las cesiones hacia Vox, menos si son por escrito, lo queademás serviría de arma arrojadiza para la oposición. En cambio, fuentes de la dirección nacional de los voxistas trasladaron el martes su desconfianza si no hay un texto que aterrice las exigencias.

El problema en este sentido está en que ahora que hay un calendario electoral en autonomías gobernadas por los 'populares' (empezando por Extremadura y continuando por Castilla y León y Andalucía), los de Abascal han de evidenciar que extraen medidas al PP y que evitan que se comporten como "socialistas azules".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents