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“Genocidio” en Gaza

El Gobierno acude al PP para salvar el embargo a Israel

Los socialistas intentarán establecer conversaciones con Génova: “Vamos a ver si el PP se abstiene”

“No descarto que puedan entrar”, señala uno de los ministros que han trabajado en la redacción del plan para concluir que los populares han ido "evolucionado" respecto a sus posiciones iniciales

Pedro Sánchez, el miércoles, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

Pedro Sánchez, el miércoles, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. / José Luis Roca / EPC

Madrid

Junts y Podemos vuelven a amenazar con tumbar una iniciativa estrella del Gobierno. En este caso, el decreto sobre el embargo de armas a Israel y la importación de productos procedentes de los territorios ocupados en Cisjordania como respuesta al “genocidio” en Gaza. Aunque las críticas más aceradas provienen de los morados, fuentes de las negociaciones por parte del Ejecutivo reconocen que su principal temor es Junts. Las razones de unos y otros para dejar su apoyo en el aire son antagónicas. Para Podemos se queda corto y para los posconvergentes iría demasiado lejos, además de descalificar el paquete de medidas contra Israel de “postureo político”. Ante este escenario, en el Gobierno acuden a la presión sobre el PP buscando una abstención que a día de hoy parece improbable.

Un comodín que no les ha funcionado en otras ocasiones, como en el decreto ómnibus donde se incluyó la revalorización de las pensiones, más allá de servir para situar a los populares en contra de los intereses o posiciones de sus propios votantes. En el Ejecutivo entienden que Génova ha girado en su discurso respecto al Gobierno de Benjamín Netanyahu, arrastrado precisamente por lo que defiende la mayoría de españoles. Posiciones denunciando la “masacre” en Gaza y reclamando la solución de los dos Estados que solemnizó el rey Felipe VI en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.

La Comisión Europea también ha propuesto la suspensión parcial del Acuerdo de Asociación Comercial entre la Unión Europea e Israel. Sin embargo, en el PP suelen repetir que su papel no es el de acudir en “rescate” de Pedro Sánchez cuando está en apuros con sus socios. Además de que se profundizarían grietas en este asunto entre Génova y el sector más duro encabezado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Con todo, y ante la falta de apoyos entre sus socios, en el Gobierno no descartan nada: “Vamos a ver si el PP se abstiene”.

“No descarto que puedan entrar”, señala un miembro del Gobierno respecto a la decisión del PP para concluir que "han evolucionado" respecto a sus posiciones iniciales. Llamativo ha sido el consenso entre los dos grandes partidos sobre la propuesta de paz para Gaza del presidente de EEUU, Donald Trump.

Otro de los ministros que han estado detrás de la redacción del decreto señala su intención de “hablar con todos” los grupos. Por el momento, según confirman fuentes de las negociaciones, no se han producido contactos directos con el PP. Lo que sí avanzan desde Moncloa es que “seguro” que se intentarán establecer conversaciones. “Siempre se habla con ellos”, añaden las mismas. Queda casi una semana para la votación, “todo un mundo” en política, señalaban en esta misma línea desde el grupo parlamentario del PSOE para engordar sus perspectivas de que finalmente salga adelante el decreto.

El PP no fija posición

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, evitó este miércoles, tras la Junta de Portavoces, avanzar la posición de voto del PP. Eso sí, avisó de que “si alguien de verdad cree que ese embargo va a evitar la matanza que está ocurriendo en Israel, es que no sabe de lo que habla”. Ya la pasada semana, los populares evitaron fijar posición a la espera de analizar a fondo el contenido del texto.

La propuesta de tramitar el decreto como proyecto de ley para negociar enmiendas no ha servido todavía para seducir a Podemos, a quienes los socialistas responden que con este decreto se ha llegado hasta donde se podía. “La voluntad es ir al máximo, pero también hay límites sobre qué se puede y no se puede hacer”, argumentan. Su conclusión es que “vamos avanzando en la buena dirección” y que al mismo tiempo se sigue “empujando a nivel europeo”.

Las dificultades técnicas para construir su armazón jurídico, con un nuevo sistema de códigos para los territorios ocupados en las aduanas o un blindaje ante las hipotéticas demandas de indemnizaciones de las empresas israelíes afectadas por ruptura de contratos, ya hizo que se demorase su aprobación en el Consejo de Ministros.

Menos confianza en Junts

Si bien en Moncloa confían en que los morados no tumbarán la convalidación si está en sus manos. Para ello sería necesario, al menos, una abstención de los siete diputados de los de Carles Puigdemont. Algo que los socialistas reconocen “no tener nada claro”. El miembro del Consejo de Administración de RTVE afín a Junts ya se abstuvo en la votación para retirar a España de Eurovisión si participaba Israel. Fuentes parlamentarias del PSOE reconocen en la misma línea que Junts estaría más lejos de garantizar su apoyo. En su opinión, por priorizar intereses del mundo empresarial.

La decisión de no agotar los plazos para someter a convalidación en el Congreso este decreto, pese a la falta de apoyos garantizados, ha coincidido con los últimos pasos de la flotilla rumbo a Gaza y a las puertas de nuevas manifestaciones propalestinas. Hasta el próximo domingo están convocadas protestas en números puntos de España para exigir la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con Israel y un embargo de armas.

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