Festa de la Rosa
Sánchez da por hecho que "renovará" el sistema de financiación en esta legislatura: "Será bueno para Cataluña y para el conjunto del país"
El presidente del Gobierno asegura que en 2027 "volverá a haber un Gobierno socialista" y da por hecho que habrá "otra persona en el PP"

PI STUDIO
Gisela Boada
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exhibido este domingo en la Festa de la Rosa de Gavà (Baix Llobregat) una imagen de máxima unidad con Salvador Illa, jefe del Ejecutivo en Cataluña y uno de sus principales escuderos dentro del partido. Por eso, en su discurso ha cerrado filas con el president y ha asegurado que "renovará la financiación autonómica" durante esta legislatura, una reforma que, ha puntualizado, será buena para Cataluña, pero también para el "resto del conjunto del país". Se trata de uno de los compromisos que el PSC de Illa pactó con ERC para su investidura a la presidencia de la Generalitat en 2024.
En los últimos días, la ausencia de un relato común entre los socialistas catalanes y Hacienda ha llevado al PSC a intensificar la presión —evitando siempre el choque— sobre Ferraz, con el objetivo de que la financiación singular no se diluya en un modelo alternativo. Las líneas maestras del nuevo modelo ya se presentaron en verano tras un acuerdo Govern y Gobierno, pero ERC no aprobó sus resultados, al verlo "insuficientes". El PSC, para complacer a sus socios, insiste en blindar el principio de ordinalidad -que las comunidades con mayor renta per cápita no queden situadas por debajo de las de menor riqueza tras la redistribución-, un punto que genera resistencias en el Ministerio de Hacienda, pero que la formación de Oriol Junqueras considera "imprescindible" para dar por bueno lo acordado con llla y darle así estabilidad a un Govern sostentado por sus socios, ERC y Comuns.
La visita de Sánchez a Cataluña servía también para medir en qué punto se encuentra esa negociación y hasta qué grado el presidente del Gobierno está dispuesto a explicitar compromisos. Sánchez este domingo no ha entrado en la letra pequeña, ni ha citado el concepto "singular" que los republicanos reclaman, pero ha dado por hecho que la reforma "será una realidad" antes de terminar este mandato y ha hecho equilibrios para atraer al resto de comunidades autónomas a verlo como una reforma "necesaria" tras más de una década -desde 2011- con un modelo caducado. "Once años después, con las mayorías absolutas de Rajoy desde 2011, ya toca que renovemos la financiación autonómica y que reforcemos la financiación del Estado del bienestar", ha declarado el presidente del Gobierno, culpando a los populares de no haberlo modificado en este tiempo, pese a que desde hace siete años, la mitad de estos 14 años de retraso, ha sido el PSOE -con ejecutivos de coalición- quien ha estado en la Moncloa.
En su apuesta por contentar a todos los bandos, Sánchez ha puesto en valor que esta renovación servirá, en Cataluña, para "reforzar el autogobierno", y en el resto de comunidades autónomas para mejorar sus "servicios públicos". "La cohesión social está en manos de los gobiernos autonómicos", ha lanzado el jefe del Ejecutivo, consciente de que este pacto en Cataluña levanta ampollas en comunidades gobernadas por el PP, pero también por el PSOE, y en el seno del Gobierno. Sobre todo, en Andalucía, ahora gobernada por el PP, pero con Montero, titular de Hacienda, candidata en las próximas elecciones, que encarna la voz más crítica con el modelo que pide ERC.
Las elecciones, en 2027
Sin avances en esta cuestión, ERC mantiene la amenaza de bloquear los presupuestos catalanes, de ahí a que Illa, Sánchez y ERC deban acordar un punto común, cuya línea roja para los republicanos es que Cataluña pueda recaudar el 100% de los impuestos, algo que Hacienda ve "inasumble". Y para ello es necesario, no solo el visto bueno de todo el Gobierno, sino convencer al resto de socios de investidura en el Congreso para que apoyen las reformas legislativas necesarias que deben habilitar a la hacienda catalana a recaudar todos los tributos. Y allí es donde Sánchez insiste en acercar posturas: "Queremos una nueva financiación para fortalecer el Estado del bienestar", ha deslizado.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. / EP
Como es tradición, Illa ha invitado a Sánchez a la Festa de la Rosa, la gran cita anual del inicio de curso del socialismo catalán, convertida este año en un termómetro del respaldo que el presidente mantiene entre la militancia. En la Pineda de Gavà, Sánchez ha encontrado el calor de un PSC, con toda su plana mayor, que a gritos de "presidente" lo ha aupado a seguir gobernando y a volver a presentarse en las próximas elecciones generales, que una vez más, el presidente ha vuelto a asegurar que serán en 2027, sin abismo de adelantos: "En 2027 volverá a haber otro Gobierno socialista y otra persona en el PP", ha zanjado.
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