Yolanda Díaz busca ensanchar el espacio que hasta ahora ocupaba Podemos y aspira a ampliar su base electoral buscando el voto de un sector muy concreto del espectro progresista: aquellas mujeres de entre 20 y 50 años que han apoyado tradicionalmente al PSOE y que a día de hoy no se ven representadas en el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez. Sumar quiere evitar que ningún voto de izquierdas se queda en casa, y creen que la figura de la gallega puede atraer a este electorado mediante la identificación personal con su candidata.

El examen del 23 de julio es especialmente importante para Sumar, que se presenta por primera vez a unas elecciones con la mirada puesta en la barrera de los 35 escaños, el resultado que logró Podemos en 2019. La coalición trata ahora de recuperar a los 300.000 votantes reacios de Podemos, al tiempo en que busca en otros caladeros. Con esta premisa tanto Sánchez como Díaz han desplegado una campaña de no agresión, para convertir en vasos comunicantes a ambas formaciones, que se necesitan mutuamente para poder revalidar el Gobierno de coalición. A sabiendas del rechazo que genera el líder socialista en un amplio sector del electorado femenino tras el fuerte desgaste por su gestión, Yolanda Díaz busca emerger ahora como alternativa para sus votantes.

Menos rechazo femenino

La líder de Sumar ha apostado por unas manera muy distintas a la de su predecesor, Pablo Iglesias, alejándose de su perfil duro y tratando de amabilizar las formas. Una manera de 'feminizar' la política y evitar el rechazo que acabó generando el exlíder de Podemos. Y la aceptación de la dirigente parece ser buena: en el último barómetro del CIS refleja que 'sólo' un 20% de las votantes mujeres le da la peor valoración; una cifra de rechazo femenino que asciende al 26% en el caso de Pedro Sánchez. A esto se unen los dudosos entre los votantes socialistas: el presidente de Gobierno obtiene un suspenso por el 17,8% de sus propios votantes; esta cifra baja en el caso de Díaz, que 'sólo' suspende para un 10,7% de los que apostaron por UP en 2019.

La encuesta de José Félix Tezanos arroja otro dato interesante: el 13,6% de las mujeres dudan entre varios partidos, y de esta bolsa de votantes femeninas el 38,9% lo hacen entre Sumar y PSOE. El electorado que está en disputa es el de edad media: de los votantes de entre 25 y 44 años que dudan entre varias opciones, más del 40% lo hacen entre Díaz y Sánchez. El barómetro también advierte de que casi una de cinco mujeres (el 18,9%) está todavía indecisas sobre su voto el próximo 23 de julio. Esto, sumado a las dudosas, arroja otro dato: una de cada tres mujeres de este país no tienen claro a quién votar. Una cifra que convierte a la bolsa de votantes femeninas en un objetivo claro para la líder de Sumar.

"Autoidentificación"

El plan de Sumar pasa por dirigir sus mensajes a este electorado y potenciar la figura femenina de su candidata, la única mujer aspirante a La Moncloa, que la semana pasada no dudó en reconocer que "me apasiona la moda". Lo hizo en la entrevista con Ana Rosa Quintana, donde también reivindicó los derechos de las mujeres del textil, que no tienen reconocido en su trabajo el nivel de riesgo tóxico que sí tienen los hombres que se dedican al sector del automóvil.

Un mensaje dirigido a un sector social muy concreto, al que Díaz no ha dudado en apelar en los últimos actos, donde ha hecho especial hincapié en el hecho de ser una mujer. "La derecha del señor Abascal dice que soy una mujer peligrosa", advirtió este viernes desde Zaragoza. "Les da miedo porque 23 de julio van a salir las mujeres, vamos a salir las mujeres a decir que no, vamos a defender nuestra vida y vamos a defender nuestros derechos", advirtió durante el mitin, pagado de referencias a la mujer. "Salid a votar por lo que más queráis: por vuestros hijos, vuestas hijas, salid a votar por vuestras madres, vuestras abuelas. ¡Las mujeres de nuestro país!", clamó.

Esta apelación al voto femenino está siendo una constante en sus mítines, en un llamamiento claro. "Hay que llenar las urnas con votos de mujeres libres", proclamó la líder de Sumar este mismo sábado desde Valencia. En el arranque de campaña en A Coruña el pasado jueves fue Ada Colau quien hizo el llamamiento directo "a todos, pero sobre todo a todas. A todas las mujeres". "Todas las mujeres vamos a votar por favor por los derechos de las mujeres", pidió la líder de los comuns. "Vamos a votar a una mujer por primera vez que puede ser presidenta de este país y como mujeres nos lo merecemos".

En la coalición creen que Díaz puede jugar la baza de la "autoidentificación" con la mujer de edad media y tradición progresista; un sector más amplio que la tradicional clase trabajadora a la que apelaba Podemos. En el acto de inicio de campaña, Díaz se fundió en un abrazo con su hija, a la que no duda en mencionar con gran naturalidad en entrevistas o intervenciones públicas, exhibiendo su perfil de madre como ya hiciera Mónica García con el mantra que escogió para darse a conocer de "soy médica y madre". Una fórmula que, creen, también puede acercar la figura de Díaz a una mayoría femenina.