A las cuatro de la tarde, primero de forma tímida y después de manera más decidida, la Gendarmería marroquí ha vuelto a la actividad, tras 24 horas permitiendo que miles de personas se echaran al mar en la playa marroquí de Castillejos para alcanzar a nado la playa ceutí de Tarajal.

Controles de policías alauitas ataviados con cascos y porras están en cruces estratégicos de Beliones y Fnideq, cerca de Ceuta, para interrumpir la afluencia de inmigrantes o de personas que quieren serlo. Los agentes también se han desplegado en puntos muy a la vista de las fuerzas españolas.

La frontera de Marruecos con España y con Europa vuelve a estar cerrada, apenas seis horas después de la declaración solemne del presidente del Gobierno expresando la determinación del Ejecutivo a restablecer la tranquilidad y el orden en Ceuta"Seremos firmes ante cualquier desafío, cualquier eventualidad y bajo cualquier circunstancia", ha advertido Pedro Sánchez.

No obstante, en la crispada ciudad de Ceuta quedan ahora millares de inmigrantes marroquíes para los que las fuerzas de seguridad españolas intentan su localización, reagrupamiento, identificación y devolución. En la ciudad se espera otra noche difícil.

Despliegue

Las Fuerzas de Seguridad han devuelto ya a Marruecos 4.000 inmigrantes de los 8.000 que desde este lunes están entrando ilegalmente en territorio español, ha contado el ministerio del Interior en una actualización de los datos que ofreció el titular del departamento, Fernando Grande-Marlaska, en rueda de prensa celebrada en Moncloa tras el Consejo de Ministros, poco antes de que

Los migrantes están siendo devueltos en virtud de un pacto de 1992 entre España y Marruecos para el reintegro inmediato a territorio marroquí de aquellos que llegaran a España a nado.

Soldados del Tercio Duque de Alba de la Legión y del Grupo de Regulares 54 se han desplegado desde antes de que amaneciera este martes en diversos puntos de la frontera de Ceuta con Marruecos, acompañando a unidades antidisturbios de la Policía Nacional y agentes de la Guardia Civil, parte de ellos también ataviados con material antidisturbios.

El ministro del Interior ha confirmado que las Fuerzas Armadas participan "en patrullas conjuntas con la policía Nacional y la Guardia Civil". "Se trata de una situación extraordinaria y excepcional a la que estamos dando respuesta con medios extraordinarios", ha comentado.

Los soldados, desprovistos de armamento de guerra y equipados también con escudos y porras, forman cordones en la playa, en la misma orilla del mar, tratando de evitar que pisen tierra seca los centenares de inmigrantes que intentan llegar a nado a la ciudad autónoma. Algunos de los inmigrantes que muestran signos de hipotermia o agotamiento son retirados por los militares hacia puntos de atención de la Cruz Roja.

Enfrente, al otro lado de las alambradas, millares de marroquíes y subsaharianos que han estado llegando a la zona desde la jornada de ayer han permanecido toda la jornada agolpados en medio de un clima de fuerte tensión, esperando una oportunidad de pasar a territorio español como hicieron ayer más de 6.000 personas.

Algunos de ellos lanzan piedras contra la valla y los uniformados. Por rachas a lo largo de la mañana la lluvia de piedras ha arreciado como una granizada sobre los agentes de la Guardia Civil que se guarecían en la valla del Tarajal. Un vídeo compartido por ciudadanos de Ceuta muestra la alta tensión de esos momentos.

Lluvia de piedras contra las fuerzas de seguridad en la verja de Ceuta E.P.

El titular de Interior, que viaja a Ceuta este martes, ha asegurado que se continuará con "la devolución inmediata y por los cauces legalmente establecidos" de los inmigrantes que han entrado. "Estamos siendo y vamos a seguir siendo contundentes en la defensa de nuestras fronteras", ha advertido con énfasis, antes de subrayar que la devolución continuará "el tiempo que sea necesario".

30 millones para Marruecos

"Ceuta es tan España como lo es Madrid, Sevilla o Barcelona. El Gobierno adoptará las medidas que sean necesarias para revertir esta situación", ha advertido el titular de Interior. A preguntas de EL PERIÓDICO, Grande Marlaska ha recordado que las de Ceuta son también "fronteras europeas". Las patrullas conjuntas con las Fuerzas Armadas continuarán, ha indicado, de la misma forma que continúan los contactos con las autoridades marroquíes.

Estos tratan de atenuar los efectos del conflicto diplomático que está en el origen de la crisis de inmigración que vive Ceuta, como evidente consecuencia a la acogida que España ha dispensado al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, hospitalizándolo en Logroño.

Ceuta se ha desbordado con una riada humana de pobres en busca de futuro el mismo día que el Gobierno ha aprobado la entrega de 30 millones de euros en ayudas al despliegue policial de "los países de origen" de la inmigración", ha dicho Marlaska. Marruecos mayoritariamente. Por paradójico que resulte, la donación estaba en la agenda del Consejo de Ministros.

El ministro no ha contestado a la pregunta formulada por este diario y por otros medios sobre qué planea hacer el Gobierno con Brahim Ghali. La ministra de Hacienda y portavoz, María Jesús Montero, ha indicado que en la "intensidad de la llegada de personas migrantes a nuestras fronteras", influyen muchos factores. Sí que ha certificado que hay conversaciones "discretas" a nivel diplomático para abordar los "múltiples factores" que influyen en esta crisis.

La situación en Ceuta viene precedida por detalles que no contribuyen a la calma entre los dos países. Marruecos se ha trabajado el apoyo de Estados Unidos para sus objetivos de control del Sáhara Occidental, territorio aún por descolonizar y para el que el Frente Polisario reclama la autodeterminación.

En marzo pasado, y en medio de un notable proceso de dotación armamentística emprendido por el país magrebí, un grupo de combate aeronaval de EE.UU. realizó unas maniobras conjuntas con la Marina Real marroquí sin precedentes en aguas muy próximas a Canarias, tanto que alarmaron a los controladores aéreos civiles españoles de Lanzarote.

Rechazo en frontera

Sobre los cerca de 1.500 menores que están ahora en la ciudad, el ministro ha recordado que les asiste un estatus especial. "El interés del menor será lo que guíe la actuación del Gobierno", ha dicho.

La playa de El Tarajal, zona cero de la crisis migratoria de Ceuta Agencia ATLAS / EP

Alguno sectores de Ceuta tienen en este momento el aspecto de un campo de refugiados, indican fuentes civiles de la ciudad. Uno de cada diez seres humanos que están en la ciudad es un inmigrante ilegal que ha entrado entre ayer y este martes. Con 85.000 habitantes, 3.000 de ellos militares, los servicios de acogida de la ciudad han colapsado.

Un porcentaje menor de inmigrantes que están consiguiendo entrar están siendo devueltos mediante la fórmula de "rechazo en frontera". Se les detiene en el espigón, la playa o alguna calle y se les lleva hasta una puerta de la valle cercana al litoral. Esta medida no se aplica con los menores o aquellos que presentan dudas sobre su edad, que son derivados para su certificación, informan fuentes de la Guardia Civil en Ceuta.

A las siete de la mañana, confirman estas fuentes, se ha producido una nueva oleada de inmigrantes cruzando a nado. Su número no ha sido cuantificado, pero estas fuentes hablan de centenares.

El despliegue militar es visible, completado con vehículos semiblindados Uro Vantac y BMR de transporte de tropas en la playa, ante los espigones de Tarajal y Benzú, por donde se produjo ayer la mayor entrada de inmigrantes. Defensa no ha dado detalles del despliegue, ni de cuántas unidades lo forman. Fuentes civiles ceutíes contaban a los militares por centenares al despuntar el día. A diferencia de anoche en las calles de Ceuta, los soldados desplegados en la playa no llevan encima todo su armamento. Junto a los uniformados, voluntarios de la Cruz Roja esperan también en la playa.

Las patrullas policiales se han reforzado en esta jornada en toda la ciudad autónoma, por cuyos barrios se han desperdigado centenares de inmigrantes, tras una noche muy movida en la ciudad. Se concentran especialmente en la barriada de El Príncipe, cuya población es de origen mayoritario marroquí.

Noche de sirenas

Las patrullas policiales se han reforzado en esta jornada en toda la ciudad autónoma, por cuyos barrios se han desperdigado centenares de inmigrantes, tras una noche muy movida en la ciudad. Se concentran especialmente en la barriada de El Príncipe, cuya población es de origen mayoritario marroquí.

La noche ha transcurrido en Ceuta entre altercados numerosos de vecinos con inmigrantes, y de peleas de estos entre sí, refieren fuentes policiales. La Policía Nacional ha intervenido en varias refriegas. Se han reportado varios intentos de robo en comercios, aún no confirmados por la Delegación del Gobierno.

El centro de cuarentenas de Ceuta, una nave industrial en Tarajal dispuesta normalmente para alojar a inmigrantes para que pasaran un periodo de prevención anticovid al llegar a España, está completamente atestado, sin que la Cruz Roja pueda hacer mucho más. Desde la tarde de este lunes los portavoces de la ONG están anunciando que se encuentran completamente desbordados.

Unidades policiales y militares acordonaron la nave por la noche, para evitar que más gente retenida se desbordara por la ciudad. Los menores de menor edad han sido alojados por la noche tanto en la nave de cuarentenas como en el CETI de Ceuta, que presenta también un aspecto de total desbordamiento. Entre los alojados hay niños de hasta siete años, según ha difundido la Cruz Roja.

Inestabilidad

Numerosas familias ceutíes no han enviado hoy a sus hijos al colegio, ante el clima de inestabilidad que vive la ciudad. Interior reforzó en la tarde del lunes a la Guardia Civil con 50 efectivos y a la Policía Nacional con 150 más, entre ellos agentes antidisturbios de las Unidades de Intervención Policial. El Grupo de Reserva de Seguridad 2 de la Guardia Civil, con cuartel en Sevilla y uno de los más numerosos del Cuerpo, está también en estado de alerta, según fuentes policiales. A lo largo de la tarde, Interior ha comunicado la activación de otros 50 guardias civiles como refuerzos y la puesta en alerta de otros 150 agentes de las Uniddes de Intervención Policial.

Centenares de los inmigrantes que entraron ayer en la ciudad han pasado la noche en jardines y portales. Los policías y militares desplegados tienen orden de ir agrupando a los desperdigados, de cara a una devolución a Marruecos en aplicación de los acuerdos sobre inmigración de España con su vecino del sur.  Una buena parte de los desperdigados por la ciudad han sido llevados por las fuerzas de seguridad al campo de fútbol.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha reclamado en un comunicado público un "refuerzo estable y real" de los efectivos policiales en Ceuta. A los 1.100 agentes de Policía y Guardia Civil, Interior ha añadido un refuerzo de 50 guardias civiles y 150 policías. Entre estos últimos, especialistas en extranjería y miembros de unidades científicas, para la práctica forense de osimetrías, con las que certificar si un migrante es menor. El despliegue de Interior trata de mantener en activo un mecanismo de devolución de personas a territorio marroquí de 24 horas al día.