Margarita del Val, viróloga, inmunóloga e investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM) ha lanzado una pesimista advertencia sobre la evolución de la pandemia del coronavirus en las próximas semanas. Según ha declarado en una intervención en Onda Vasca, el número de muertos va a aumentar en un plazo de dos semanas, tal vez debido a la virulencia de una de las nuevas cepas de la Covid-19.

La razón de esta pesimista predicción es que “la movilidad está creciendo peligrosamente por encima de los umbrales recomendables”. En este sentido, del Val incide en un aspecto del que ya habló la semana pasada, cuando predijo la llegada de la cuarta ola, "debemos salvar personas, y no la Semana Santa", en referencia a la flexibilización de las medidas anticovid que se están aplicando y que permitirán una mayor circulación de las personas.

La cartilla de vacunación del coronavirus

Las vacunas de la covid-19 han demostrado un beneficio "nítido, clarísimo y rotundo" para las personas ya inoculadas, pero no está garantizado que estas no puedan contagiar la infección, por lo que la idea de una cartilla de vacunación "es prematura, sobre todo para hacer viajes o entrar en espectáculos".

 Así lo ha señalado la investigadora Margarita del Val, para quien las vacunas no son esterilizantes, es decir, "inmunizan muy bien para proteger el sufrimiento", pero no totalmente para evitar que si una persona vacunada se expone al coronavirus lo multiplique.

 No se sabe aún cuánto protegen del contagio a otros y es clave conocerlo porque "va a determinar hasta qué punto estamos protegidos como sociedad y si podemos ir levantando medidas o hay que hacerlas más estrictas".

Margarita del Val alerta sobre la cuarta ola del coronavirus y lo que pasará en apenas dos semanas.

Del Val ha recordado que lo de la cartilla o pasaporte "ya está inventado" y se llama certificado internacional de vacunación; por ejemplo, las personas que viajan a países tropicales tienen que llevar el certificado de la fiebre amarilla. Sin embargo, con las vacunas actuales del coronavirus, "todavía no lo sabemos, no sabemos si la persona vacunada es segura de cara a los demás. Sabemos que para ella hay un beneficio nítido, clarísimo y rotundo", por ejemplo en la prevención de los síntomas graves.