Las Cortes de Castilla-La Mancha han investido hoy a la candidata del PP, María Dolores de Cospedal, primera presidenta de la comunidad autónoma gracias a los 25 votos de los diputados de su partido y con 24 votos en contra del grupo socialista.

Cospedal, que mañana tomará posesión en un acto público en el claustro de San Pedro Mártir en Toledo, dirigirá el primer gobierno del PP en 28 años de democracia en Castilla-La Mancha.

La presidenta de Castilla-La Mancha ha llamado a los dos grupos a colaborar para conseguir lo mejor para los ciudadanos y ha afirmado que, si se lleva a cabo el programa que ha expuesto en el debate previo a su investidura, "ésta será la Legislatura de salida de la crisis".

Cospedal y su antecesor, José María Barreda, ahora presidente del grupo socialista, se han cruzado apelaciones al consenso durante un debate en el que la primera ha acusado al segundo de dejarle "la peor herencia que ha recibido ningún Gobierno", con 216.000 parados, el déficit público más alto de España y una deuda 350 veces superior a cuando él fue nombrado presidente.

Barreda ha preguntado a Cospedal cómo piensa cumplir su principal prioridad programática, la generación de empleo, un asunto que a él le ha quitado el sueño, ante lo que ella ha subrayado su apuesta por ayudar a las pymes y a los emprendedores.

La nueva presidenta de Castilla-La Mancha ha dado hoy un paso más en los recortes de gasto público que llevaba en su programa y ayer comprometió al anunciar dos ajustes novedosos: una reducción "sustancial" de la asignación a los grupos políticos y una rebaja de las ayudas y subvenciones a sindicatos y patronales empresariales.

Barreda ha expresado su preocupación por el recorte en la asignación a los grupos y ha planteado que órganos como el Consejo Económico y Social o el Defensor del Pueblo que Cospedal quiere suprimir suelen ser "molestos" para el Gobierno, pero dan calidad a la democracia.

Sin embargo, Cospedal ha justificado esos recortes en la importancia de trasladar a los ciudadanos un mensaje de compromiso con la austeridad, más allá del ahorro que conlleven, cifrado por Barreda en seis millones de euros.

Cospedal, pese a las preguntas de Barreda, no ha aclarado qué infraestructuras pospondrá, pues ello dependerá del estado de las cuentas públicas, que su gobierno comprobará nada más tomar posesión mediante una "verificación real" de las mismas.

A su juicio, decir la verdad sobre el estado de las cuentas es fundamental para generar la confianza y credibilidad que necesita la comunidad autónoma.

Asimismo, ha dejado claro que promoverá una reforma de la Ley Electoral, en este caso "por consenso", para acabar con un sistema "que no es justo", pues un partido que pierde las elecciones puede gobernar la comunidad autónoma.

Interpelada por Barreda, Cospedal ha expresado su rechazo a que el almacén de residuos nucleares (ATC) se instale en Yebra (Guadalajara), aunque se ha negado a declarar Castilla-La Mancha "antinuclear".

También ha prometido defender que la comunidad autónoma tenga todo el agua que necesite para su desarrollo, pero ha rehusado utilizar ese asunto para hacer "demagogia" o como instrumento de "confrontación", como a su juicio ha hecho el PSOE durante 30 años.