Según informó a Europa Press un portavoz de Metro de Madrid, a finales de la tarde de ayer, sólo quedaban por limpiar a fondo "cuatro estaciones del suburbano", señaló.

Una parte de los equipos de limpieza de metro se dedicaba a retirar la basura que todavía quedaba en las últimas cuatro estaciones, mientras que el resto de los empleados "están haciendo una labor normal de limpieza, encerando el suelo para que quede brillante y limpiando las paredes y los pasillos", indicó el portavoz.

Aunque la mayor parte de las estaciones ya se encontraban en perfecto estado, los trabajadores continuaron limpiando por la noche, en especial los empleados que se encargan del mantenimiento de los trenes y de los depósitos, que se realiza a últimas horas para no entorpecer el servicio de día.

Los principales beneficiarios del fin de la huelga van a ser los usuarios de Metro, ya que esta mañana cuando "salgan los primeros vagones y los usuarios entren al suburbano, van a ver las instalaciones como estaban hace tres semanas". "Va a estar perfecto", destacaron fuentes del Metro.