La consejería de Interior había prohibido este homenaje por constituir un acto de "enaltecimiento, justificación o difusión de delitos de terrorismo o de quienes han participado en su ejecución, además de entrañar menosprecio o humillación de las víctimas terroristas o sus familiares".

Sin embargo, en la tarde de ayer simpatizantes de la izquierda abertzale intentaron que la manifestación se celebrara, lo que motivó la carga de la Ertzaintza y el posterior arresto de cuatro personas por agredir a los agentes.

En una nota, Batasuna ha considerado hoy que el origen de los incidentes fue la prohibición del acto por parte de la consejería de Interior y acusó al lehendakari, Juan José Ibarretxe, y al titular de Interior, Javier Balza, de no respetar el deseo de los familiares de los etarras homenajeados y de los vecinos de Hernani de celebrar la marcha.

La formación ilegalizada considera que esta prohibición se enmarca en la estrategia política del PNV, que quiere alcanzar un acuerdo con el Gobierno central acerca de la reforma del estatuto vasco de autonomía.