Así lo manifestó García Castaño, a preguntas del fiscal jefe de la Audiencia Nacional Javier Zaragoza, en la vigésimonovena jornada de juicio, en la que también explicó que Díaz de Mera le llamó el pasado 28 de marzo después de declarar en el juicio y haberse negado a facilitar "su fuente", para pedirle que se identificara como la persona que le habló de ese informe apelando a su amistad.

"Me dijo que estaba en una situación difícil y presionado políticamente", recordó García Castaño, que indicó que él estaba dispuesto a ayudarle "en lo que me pidiera pero que no me podía pedir que dijera algo que no es cierto".

Antes de interrogarle sobre el supuesto informe del que habló Díaz de Mera en la vista, sin revelar entonces su informador -lo que hizo que el tribunal le abriera un procedimiento por desobediencia grave-, García Castaño manifestó que un día después de los atentados ya informó al que fuera director de la Policía de que no había pruebas o indicios que apuntasen a la autoría de ETA.

El comisario explicó que cuando Díaz de Mera, actual eurodiputado del PP, le pidió ayuda el pasado día 28 le indicó que el informe del que hablaba "es el que ya está en el sumario", y añadió que no se puede haber manipulado ni roto ningún informe porque "no existe esa relación entre ETA y el 11-M".

Díaz de Mera reveló la identidad de García Castaño en una carta remitida al tribunal tres días después de su comparecencia en la vista, en la que además identificaba a un agente con el número 18.684 como el que lo redactó y a otro policía -el número 13.610- como el que lo manipuló para ocultar la relación de ETA con el 11-M, así como que el ex comisario general de Información Telesforo Rubio era la persona que lo encargó el documento.

Antes de enviar esa carta, Díaz de Mera volvió a llamar a García Castaño el 29 de marzo para confirmarle que había hablado con el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, y que éste le había dado garantías de que estaría "protegido y amparado", según relató hoy el comisario.

El eurodiputado del PP insistió en pedir ayuda al que fuera jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía cuando ocurrieron los atentados ante la posibilidad de que se pidiera un suplicatorio al Parlamento Europeo que podría llevar a su inhabilitación, pese a lo que García Castaño se volvió a negar.

"Yo entiendo que sí utilizó mi amistad", recalcó el testigo, que, no obstante, manifestó que espera que esa relación no se rompa.

El comisario relató que tras la intervención que Díaz de Mera hizo en septiembre de 2006 en un medio de comunicación donde habló por primera vez de ese supuesto informe, ya le advirtió de que no existía ninguna relación entre la organización terrorista ETA y la masacre de Madrid.

Además indicó que puso en conocimiento de sus superiores, a través de una carta, las dos conversaciones que mantuvo con Díaz de Mera tras la comparecencia de éste en el juicio y en esa misiva negó haber hablado nunca de ese supuesto documento.