Los hechos ocurrieron poco antes de las 22 horas de ayer en el domicilio de la víctima, una vivienda situada en el número 44 de la calle Cervantes.

El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) indicó que la víctima presentaba cuatro orificios por arma de fuego en la cabeza, dos de entrada y otros dos de salida.

Hasta el lugar se desplazó una unidad del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) y un médico del centro de salud, que lo único que pudieron hacer es certificar la muerte.

Fuentes próximas al caso señalaron que en la vivienda se hallaron más de dos kilogramos de cocaína, así como aparatos para su preparación y distribución, y también unas doscientas pastillas de éxtasis, por lo que las primeras hipótesis apuntan a que el homicidio podría tratarse un ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de estupefacientes.

El teniente de alcalde de Castalla, José Lino Rico, explicó a EFE que se trata de un asesinato y que la Guardia Civil se ha hecho con las investigaciones sin detenidos hasta el momento, mientras que un juzgado de Ibi ha declarado el secreto sumarial del caso.

Rico añadió que la víctima es un industrial "de toda la vida" de Castalla y que, junto con un hermano, dirige una empresa dedicada a la fabricación de maquinaria, actividad que había iniciado su padre hace décadas.