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Patrimonio

La Ermita del Salitre en Murcia abre sus puertas a los posibles restauradores después de medio siglo cerrada

La rehabilitación del templo barroco incluye también actuaciones en el entorno inmediato al rebajar la acera para destapar la base de los muros, lo que derivará en la desaparición de varias plazas de aparcamiento

Así quedará la Ermite del Salitre de Murcia tras la rehabilitación

A.M.

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Judit López Picazo

Judit López Picazo

La Ermita del Salitre, enclavada en el centro de Murcia, abrirá sus puertas tras más de medio siglo cerrada. Aunque, de momento, no lo hará para la ciudadanía, sino para las empresas interesadas en acometer las obras de rehabilitación del inmueble destinado a ser la sede de los Auroros, aunque también acogerá exposiciones temporales, actividades didácticas y encuentros.

Así lo anunciaron este martes por la mañana la alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, y la consejera de Turismo, Cultura y Deportes, Carmen Conesa, en el entorno de este emblemático templo barroco construido en el siglo XVIII, que es la única de las 28 capillas del Vía Crucis que se conserva en la ciudad de Murcia, en concreto, entre las calles Acisclo Díaz y Pasos de Santiago.

Aunque, en realidad, la primera vez que el inmueble abrió sus puertas después de medio siglo cerrada fue el pasado 9 de octubre de 2024, cuando los servicios técnicos municipales entraron para analizar el estado de la Capilla del Vía Crucis y redactar el proyecto de rehabilitación, que cuenta con un presupuesto de 346.000 euros y un plazo de ejecución fijado en seis meses a partir del comienzo oficial de los trabajos en el inmueble.

Y ahora, por segunda vez desde su cierre, el templo volverá a abrir sus puertas el próximo jueves 16 de julio, de 9:00 a 11:00 horas, con la finalidad de que las empresas interesadas en participar en la licitación pública puedan realizar la preceptiva inspección técnica sobre el terreno.

Proyecto

Del proyecto que acaba de salir a licitación destaca la restauración de las pinturas murales al temple realizadas en 1952 por el artista murciano Manuel Muñoz Barberán, así como la recuperación de la cruz y la veleta originales en el remate de la cúpula.

Aunque cabe también resaltar la apertura de nuevo un ventanal, que funcionará a modo de expositor y permitirá a los viandantes observar desde la calle el interior del templo.

Los trabajos también están destinados a consolidar los muros de carga y reparar cubiertas, tejas y la fachada del inmueble, que cuenta con protección integral de Grado 1 en el Plan Especial del Conjunto Histórico de Murcia (PECHM).

Por otro lado, se instalarán sistemas eléctricos y de fontanería, iluminación monumental exterior e iluminación ambiental y museística interior, y se garantizará que el acceso principal y el lateral norte sean accesibles para personas con discapacidad.

Remodelación del entorno

Asimismo, se acondicionará de forma integral el entorno exterior, pues el crecimiento de las vías públicas terminó ocultando parte de la fisonomía de la capilla. Por ello, se rebajará la acera aledaña para destapar la base de los muros exteriores que hoy permanece oculta, lo que permitirá una correcta lectura de los volúmenes originales del templo.

La reordenación del entorno derivará en la eliminación de las plazas de aparcamiento situadas frente al templo, reguladas como zona naranja o de residente, y también será necesario desplazar los contenedores de basura de la zona.

Durante esta intervención exterior también se adecuarán los imbornales y la red enterrada de recogida de aguas pluviales para asegurar el correcto drenaje del espacio, pues afecta a una zona situada sobre la Acequia Mayor Aljufía que cuenta con protección de grado de Bien de Interés Cultural (BIC).

Uso cultural

Una vez finalizadas las obras de rehabilitación, la Concejalía de Cultura e Identidad, dirigida por Diego Avilés, adscribirá el inmueble como equipamiento público de uso cultural integrado en el marco del proyecto 'Murcia Barroca' y vinculado directamente al Museo de la Ciudad.

El destino definitivo del templo barroco será albergar el centro de interpretación de los Auroros de la Huerta de Murcia, con lo que el Ayuntamiento pretende "transformar la capilla en el punto de encuentro, interpretación y difusión de estos tradicionales cantos devocionales, devolviendo así a este enclave histórico su paisaje sonoro tradicional y su función identitaria original".

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