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Universidad de Murcia | Paco Gálvez Jefe de protocolo de la UMU

Paco Gávez: "La Sección de Protocolo soporta la imagen que la Universidad de Murcia proyecta"

"Por primera vez, el rector saliente le impondrá la medalla al rector entrante y le entregará el bastón de mando como símbolo de poder de la Universidad"

Paco Gálvez, jefe de protocolo de la UMU

Paco Gálvez, jefe de protocolo de la UMU / Juan Carlos Caval

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Javier Vera

Javier Vera

¿Cómo fue el inicio de su ‘relación’ con la Universidad de Murcia?

Yo entré en la Universidad en el año 1987, tras aprobar la oposición de Auxiliar de Servicios, incorporándome directamente en el Rectorado. Después me propusieron pasar a formar parte del Consejo Social, y allí estuve durante unos cuantos años. Ya en aquella época empecé a colaborar en los asuntos académicos, hasta que llegó un momento en el que me di cuenta que ya estaba prácticamente organizando. Y fue con la llegada de Ballesta al Rectorado cuando se decidió crear un gabinete de Protocolo.

Y es a principios de los 2000 cuando decide dedicar su carrera profesional, precisamente, al protocolo.

Entre el Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios de la Universidad de Murcia, sobre todo entre los que formamos la ‘vieja escuela’, predomina mucho ese sentimiento de espíritu universitario. Nos importa mucho la Universidad y no tenemos problema en llevarnos trabajo a casa. Es una relación que entendemos más íntima, algo propio. Los inicios de la sección fueron obviamente un periodo de adaptación, como era de esperar, asumiendo en esos primeros años la organización de hasta 320-330 actos universitarios, con todas las particularidades que cada uno de ellos conlleva. Una cifra que, aunque va fluctuando ligeramente, se mantiene cada año. Y eso es una de las cosas más bonitas y atractivas de este trabajo, que no hay dos actos iguales. Asesorar a los miembros de la comunidad universitaria en todos estos actos es nuestra principal misión, pero también nos encargamos de preservar las tradiciones y ceremonias universitarias. Por ejemplo, las universidades españolas aún conservamos el latín para las investiduras de los doctores honoris causa. Y tampoco nos podemos olvidar de que a veces el protocolo es también aritmética y matemáticas, no solo las precedencias o la imagen que se debe transmitir.

La Sección de Protocolo fue premiado el año pasado por «su labor discreta pero imprescindible para el funcionamiento de la Universidad de Murcia». ¿Es el éxito de pasar ‘desapercibidos’?

Fue un momento de satisfacción y orgullo, por supuesto, reiterando el agradecimiento a la Facultad de Letras por el reconocimiento. A nosotros nos conoce toda la Universidad, pero que tuvieran la atención de fijarse en nosotros es de agradecer. Guardo con muchísimo cariño la insignia que me entregó la Delegación de Estudiantes. Siempre he pensado que cuando algo funciona es mejor que no se note, si no llama la atención es porque funciona. Y es que, si cometemos un error grave, aunque la responsabilidad sea mía en este caso, las consecuencias las puede pagar la institución. Porque la Unidad de Protocolo soporta la imagen que proyecta la Universidad de Murcia. Una de nuestras labores es que no se nos vea mucho, pero eso es difícil, aunque sabemos que nuestro grado de visibilidad es elevado por la propia naturaleza de los actos que organizamos. Y al final del día, poder estar orgulloso del sentido del deber cumplido, que nuestra conciencia quede tranquila por haber dado todo lo que teníamos, y que tanto los ‘protagonistas’ de los actos como la propia Universidad queden satisfechos.

Entonces, ¿el secreto del éxito es trabajo, trabajo y más trabajo?

Yo siempre hago el ejercicio de ponerme en la piel de los ‘protagonistas’ de cada uno de los actos que se llevan a cabo en la Universidad, ya sea la figura del rector, decanos o estudiantes que celebran sus graduaciones. Y planteo escenarios en los que las cosas fallan, para dar con las soluciones, o cualquier otra necesidad que les pueda surgir en ese momento. Y como no hay dos actos iguales en la Universidad de Murcia, tenemos que hacer un trabajo previo para conocer el lugar donde se va a celebrar, los asistentes que van a acudir y, por supuesto, las personas que van a participar.

Mañana se celebra la toma de posesión de Samuel Baixauli como nuevo rector de la Universidad de Murcia. ¿Cómo se prepara un acto de estas dimensiones?

Hay muchísimo trabajo detrás de cada acto que a simple vista no se aprecia, y en un acto como este más. Tenemos la suerte de que en una unidad así se nos presenta la oportunidad de innovar y aplicar lo que se va aprendiendo cada día. Mañana, por ejemplo, se colocará una mesa auxiliar donde se depositarán los atributos rectorales (birrete, medalla de rector y bastón de mando), y por primera vez el rector saliente (José Luján) le impondrá la medalla al rector entrante (Samuel Baixauli )y le entregará, ante la presencia del presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, el bastón de mando como símbolo de poder de la Universidad de Murcia.

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