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Peregrinación de la Morenica

Homenaje a José Ballesta en su casa natal de Cabezo de Torres al paso de la Fuensanta

La Junta Municipal organizó una ofrenda floral y la imposición de un lazo en el domicilio en el que el alcalde pasó su infancia

Lazo y corona de flores en la casa natal de José Ballesta

Lazo y corona de flores en la casa natal de José Ballesta / Juan Carlos Caval

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A.G.

Murcia continuó este miércoles despidiéndose del que fue su alcalde durante casi 12 años, José Ballesta. Ayer tuvo lugar el enésimo homenaje al malogrado regidor, pero quizá este fuera también uno de los más especiales (o personales, al menos) de cuantos se han llevado y llevarán a cabo.

En concreto, el acto aunaba su inquebrantable fe y pasión por Murcia –la Fuensanta es seguro la talla que mejor representa ambas cuestiones– con sus orígenes, con algo tan íntimo como lo fue su vida previa, aquella que tuvo lugar mucho antes incluso de saltar a la esfera pública. En concreto, el homenaje tuvo lugar en su pueblo, Cabezo de Torres, con la inestimable colaboración de la Junta Municipal de la pedanía.

El destino quiso que la peregrinación iniciada por la patrona el pasado 20 de abril –y que cada día la lleva a una localidad distinta– llegara el martes al Cabezo, donde hizo noche –en la Parroquia de la Inmaculada Concepción– para continuar esta tournée por el centenario de su coronación en Churra. Sin embargo, antes de partir, la ‘Morenica’ hizo una parada en el número 14 de la avenida Alto de las Atalayas.

La Virgen de la Fuensata peregrinó ayer de Cabezo de Torres a Churra

La Virgen de la Fuensata peregrinó ayer de Cabezo de Torres a Churra / Juan Carlos Caval

Allí, en aquella casa, muy cerca del recinto ferial de la localidad, Ballesta vivió los primeros 12 años de su vida;incluso aquel fue el escenario que le vio nacer. Y allí fue donde vecinos y familiares se reuniron este miércoles una vez más para recordarle en su muerte con la complicidad de la patrona.

Fue un acto breve, sencillo, pero particularmente simbólico: una ofrenda floral y la imposición de un lazo en memoria del alcalde. Después, el camino de los Caballeros de la Fuensanta continuó hasta la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, en Churra.

Aquel fue el último de los actos que coprotagonizaron Ballesta y la ‘Morenica’ en el Cabezo. El martes, cuando partió en romería desde la iglesia de Santiago y Zaraíche, lo hizo sin música, sin fuegos artificiales y sin el bullicio festivo habitual de los devotos de la patrona; en señal de luto. Pero la emoción se hizo todavía más patente si cabe tras cruzar el puente de la Portá, a la entrada de la localidad natal del regidor.

Durante todo el día, operarios y voluntarios habían trabajado cuidadosamente deshojando las más de 500 coronas de flores y cientos de ramos enviados por instituciones, colectivos y vecinos al sepelio de Ballesta. Los pétalos fueron entregados a los Caballeros de la Fuensanta para convertir aquel duelo en una lluvia de flores sobre la Virgen. Y así ocurrió.

Cuando la imagen llegó a la parroquia de Nuestra Señora de las Lágrimas de Cabezo de Torres, el silencio se rompió únicamente con el caer de los pétalos. No hubo música. No hubo vítores ni petardos. Solo flores suspendidas en el aire. Un gesto, de nuevo, cargado de simbolismo: las flores del último adiós a Ballesta «abrazando» a su amada Fuensanta.

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