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Universidad de Murcia | Nacho Fenollar Presidente de la Federación Española de Debate y Oratoria

Nacho Fenollar: "El debate es la forma de alto rendimiento para aprender a comunicar"

"Tenemos que ser responsables del contenido que consumimos, que cada vez que llega una idea fácil nos dejamos guiar por ella"

Nacho Fenollar, miembro del Aula de Debate de la UMU

Nacho Fenollar, miembro del Aula de Debate de la UMU / Juan Carlos Caval

Javier Vera

Javier Vera

Actualmente se encuentra finalizando sus estudios de Derecho en la Universidad de Murcia. ¿Qué le llevó a decantarse por esta titulación?

A mí desde pequeño siempre me ha encantado la informática, y la curiosidad me llevó a introducirme en el mundo de la programación, pero en la ESO ya vi que era algo bastante complejo, así que finalmente opté por el Derecho, que también me llamaba mucho la atención. Y es que el ‘convencer’ a personas a través de la comunicación era algo que también llevaba dentro de mí desde pequeño y se me daba bastante bien. Tiempo más tarde me di cuenta de que no me quería dedicar al derecho en sí, e incluso por el camino probé con la que es otra de mis pasiones a día de hoy, la magia. Por el camino, y a falta de unos meses para acabar los estudios universitarios, decidí emprender en el mundo de la comunicación y el debate, un ámbito en el que todavía hay mucho que hacer en Murcia.

Y lo tuvo claro, cuando llegó a la UMU se unió al Club de Debate, una herramienta que en alguna ocasión ha afirmado tener la capacidad de “cambiar vidas”.

Tenemos la suerte de que el único ‘requisito’ para formar parte del Club de Debate de la UMU es ser estudiante y tener ganas de participar. El Club de Debate está conformado por estudiantes de Derecho, pero también de Veterinaria o Medicina, por ejemplo. Si quieres mejorar tu argumentación, debate y oratoria, eres bienvenido. Y, por supuesto, no hace falta estar ‘alistado’ en ninguna agrupación o partido político para formar parte de él. Los propios miembros del club nos formamos entre nosotros, a través de una educación a través de la acción. Y su valor radica en darse cuenta de que hablar en público en la vida diaria va a ser bastante más amigable que tener que preparar un debate, pues trabajamos con un modelo british parliamentary en el que se te asigna un tema, se te dice si estás a favor o en contra y tienes 15 minutos para prepararlo sin buscar nada por internet. Creemos que esa improvisación y esa capacidad argumentativa que tienes que desarrollar es lo que mejor te prepara para la vida. El debate es la forma de alto rendimiento para aprender a comunicar. Porque cuando aprendes a argumentar y a comunicar no solo cambia la forma en la que te relacionas, sino que también consigues una capacidad de razonar contigo mismo para regularte ante lo que pueda venir, siempre con el pensamiento crítico como herramienta troncal.

¿Vive el debate una ‘edad de oro’, sobre todo entre los más jóvenes, o sigue sufriendo algunos prejuicios?

Tú llegas a un colegio o instituto y ves a 200 alumnos jugando a fútbol, 100 a baloncesto, 80 balonmano y 60 en bádminton, y luego ves a 20 chavales, que podrían reconocerse como los típicos ‘raros’, que no hablan mucho e incluso algo introvertidos, pero a los que luego les pones un micrófono y se te cae la baba de escucharlos. Afortunadamente estamos evolucionando al respecto, pero todavía se les sigue viendo como a los ‘frikis’ del debate. Y ellos son los líderes del futuro, pero no porque sean más listos, sino porque están aprendiendo las competencias que la vida te va a pedir en el futuro. Y no, no estamos en la edad de oro, aún quedan unos años, al menos aquí en España, pues en Estados Unidos, por ejemplo, sí que se le da mucho más valor.

Desde 2023 es presidente de la Federación Española de Debate y Oratoria.

Detectamos que había una necesidad de promover el debate a nivel nacional. La creamos un grupo de ‘locos’ con la ayuda de Miguel Ángel Zapata, mi mentor, y decidimos dar ese espacio al amor por la comunicación, al fin y al cabo. Buscamos potenciar el debate a nivel local de la mano de asociaciones y entidades de todos aquellos lugares que necesitan verse potenciadas. También estamos trabajando en la creación de un Campeonato Nacional de Debate Escolar y Bachillerato, un ámbito en el que lamentablemente todavía cuesta pues el personal docente está muy sobrecargado.

Recientemente organizaron el debate rectoral de la Universidad de Murcia. ¿Cómo vivieron la experiencia desde dentro?

Fue difícil, la verdad, pues nos encontramos una campaña rectoral muy permeada por la polarización política que se traslada a nivel nacional. Entonces nos encontramos con suspicacias acerca de preguntas y tiempos, dejando ante nosotros un reto enorme que venía condicionado precisamente por ese ambiente polarizado que comentaba. Entendiendo esta situación a nivel macro, claro, pues una vez hablas con cada uno de los candidatos y participantes en el debate todo fue muy sencillo, y es que ellos fueron los primeros en entender que el debate era más que positivo y necesario para la comunidad universitaria.

¿Está perdiendo el debate un terreno que parece estar ganando la confrontación?

Totalmente. La calidad de debate generalizada está bajando precisamente por esa polarización antes nombrada. Y eso se explica también porque la sociedad compra cada vez más esos mensajes simples, de apenas 30 segundos, que es lo que acaba calando. No es más que la profesionalización de la comunicación y entender cómo funcionan las personas. Si yo intento complejizar mi discurso, sé que no será tan seguido por la gente. Tenemos que ser responsables del contenido que consumimos, que cada vez que llega una idea fácil nos dejamos guiar por ella. Y no dejan de ser técnicas que siempre se han utilizado, pero antes se utilizaban en campaña electoral y ahora en la llamada campaña continua. No creo que sea lo que nos merecemos, pero, aunque nos cueste asumir y validar, a veces es lo que buscamos y queremos.

¿Se le otorga socialmente a la oratoria el poder que realmente tiene?

Cada día más, y es que nos estamos dando cuenta de la enorme importancia que tiene comunicarnos, aunque sea a través de vídeos cortos. Y ahí sí que podemos decir que la comunicación está encontrando una edad de oro, conscientes de la importancia de conectar con otras personas y saber cómo estructurar y organizar nuestras ideas.

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