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Arte urbano

Sardinas, limones y el espíritu de Ibiza: así triunfa un nuevo estudio de tatuajes de Murcia durante la noche del Entierro

El local, con escaparate abierto y un concepto poco habitual en la ciudad, convirtió una noche festiva en una inesperada fiebre por tatuarse entre amigos

Así triunfa un nuevo estudio de tatuajes de Murcia durante la noche del Entierro de la Sardina

La Opinión

Juanjo Raja

Juanjo Raja

La noche del Entierro de la Sardina, cuando Murcia ya había reducido a cenizas su catafalco, un nuevo estudio de tatuajes en el centro de la ciudad decidió abrir sus puertas de par en par y lanzarse a conquistar una de las noches más especiales de la capital del Segura. El resultado: 35 tatuajes en una sola noche, cola hasta las cuatro de la madrugada y un escaparate que ya circula por TikTok. Limones y sardinas, lo más pedido: Groovink aterriza en Murcia con el espíritu de Ibiza.

Sardinas, limones y una noche que nadie esperaba

La idea surgió de forma espontánea. "Se nos ocurrió abrir el día del Entierro a partir de después de comer y la gente empezó a preguntar si se podían tatuar sardinas", explica Andrea Martínez-Abarca, manager del negocio junto a su pareja Herbin Cortés (@herbincortes), tatuador principal.

Lo que comenzó como una apuesta arriesgada acabó convirtiéndose en una de las noches más frenéticas desde su apertura: grupos de ocho amigas, grupitos de cinco, una despedida de soltero de quince personas... "Acabamos haciendo 35 tatuajes, prácticamente la mitad fueron sardinas, limones y cosas así".

Groovink aterriza en Murcia con el espíritu de Ibiza.

Groovink aterriza en Murcia con el espíritu de Ibiza. / L. O.

Esa noche, el precio mínimo bajó de los 60 euros habituales a 40, y el local se llenó de música. "Hubo cola hasta las cuatro de la mañana y todo el mundo se paraba preguntando: "¿Me puedo tatuar ahora?", recuerda.

Otra de las novedades que trae este estudio es su escaparate acristalado, desde el que cualquier transeúnte puede ver en tiempo real cómo trabajan los tatuadores: ya se ha hecho viral en TikTok. "A la gente le encantó", apunta.

El concepto Ibiza: sin cita y con música

Groovink, situado en Puerta Nueva 5, abre el 15 de noviembre con una propuesta que rompe con la imagen tradicional del estudio de tatuajes. Sus responsables llevan tres años con otro local en Ibiza, donde el negocio funciona bajo una lógica distinta: la de la experiencia. "Queremos cambiar el concepto tradicional por algo mas novedoso e integrador, añadiendo el estilo 'fine line', que consiste en tatuajes pequeños, de linea fina y elegante, algo que a la gente le gusta tatuarse", señala.

La propuesta es que tatuarse sea algo tan natural como cortarse el pelo o hacerse un piercing. "Queremos que puedas venir con varios amigos y tatuaros todos juntos algo significativo. Es un poco lo que se hace en Ibiza: la gente va una semana de vacaciones y se tatúa algo de la experiencia".

Una de las apuestas más llamativas es el sistema 'walk-in', todavía poco extendido en Murcia. "Pasas por la puerta, quieres tatuarte y en el momento te lo hacemos. Es algo que aquí en la ciudad no se lleva mucho y la gente se sorprende". De jueves a domingo, además, el estudio activa lo que llaman el "modo noche": abre hasta la una o las dos de la madrugada y los precios bajan hasta los 40 euros.

Un equipo con nombres propios

El estudio está dirigido principalmente por Herbin Cortés, que también es tatuador, junto a un equipo de entre nueve y diez artistas. Entre ellos, destaca Frank Zambrano (@frankztattoo), que ya cuenta con cierto renombre en la ciudad por haber tatuado a varios jugadores de baloncesto de la UCAM, y Paola Castillo (@pachamaniak.piercings), también tatuadora y especializada en piercings.

Herbin Cortés, dueño de Groovink, rodeado de varias clientas.

Herbin Cortés, dueño de Groovink, rodeado de varias clientas. / L. O.

El local también ha apostado por dar oportunidades a tatuadores noveles. "Muchos chicos hacen cursos, pero luego no tienen dónde tatuar porque no tienen experiencia", explica la responsable. Groovink les abre la puerta con una condición: tener el certificado higiénico sanitario y estar dados de alta como autónomos. "El equipo les ayuda en sus primeros tatuajes con clientes para que todo salga bien".

En cuanto a precios, el mínimo habitual es de 60 euros, aunque uno de sus tatuadores, Herbin, trabaja con una aguja extrafina que eleva ese mínimo a 70 euros. "Es una aguja que nadie más usa aquí", aseguran.

Groovink es un Punto Violeta

Uno de los detalles más significativos del estudio es que Groovink es un Punto Violeta. Sus propietario, concienciados con la problemática que supone la violencia machista en la sociedad, han asegurado su local contra esta lacra: "Si alguna mujer está en peligro puede entrar y le ayudamos".

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