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Festejos

La primavera florece en el corazón de Murcia con el Bando de la Huerta

Historia, tradición e identidad se unieron en un desfile que celebró los 175 años de la fiesta

Santiago Ramón Torres

Santiago Ramón Torres

Desde primera hora de la mañana, los chalecos y zagalejos huertanos tomaron las calles de Murcia. La solemnidad de la misa huertana y la procesión de la Virgen de la Fuensanta por la capital del Segura abrieron la veda de la máxima celebración de la primavera, el Bando de la Huerta de Murcia acababa de empezar.

Personas llegadas de todos los puntos de la Región y de provincias vecinas disfrutaban de las raíces huertanas que volvían a florecer en cada baile, en cada repicar de castañuelas y en cada barraca en la que muchos, tras degustar los platos típicos de Murcia del modo más tradicional, ya aguardaban el gran desfile del Bando de la Huerta que hoy celebraba su 175 aniversario.

Carrozas, grupos folklóricos y peñas huertanas se dieron cita en un desfile que comenzó a las cinco de la tarde desde la avenida San Juan de la Cruz y pasó por calle Mozart, Alameda de Capuchinos, Marqués de Corvera, plaza González Conde, calle Sacerdotes Hermanos Cerón, calle Princesa, Puente Nuevo, plaza Cruz Roja, Teniente Flomesta, plaza Martínez Tornel, Gran Vía Escultor Salzillo, Avda. de la Constitución hasta llegar a la plaza Circular, con una hora de finalización aproximada de las nueve de la noche.

Carroza del aniversario

Tras el paso de la caravana publicitaria y los agentes de la Policía Local, ya oteaban el horizonte las banderas de la Federación de Peñas Huertanas de la Región de Murcia, la del municipio capitalino, España y Europa. Señal inequívoca de que el espectáculo estaba a punto de comenzar.

La primera banda de música llegó tras la carroza del 175 aniversario con el respectivo cartel. Los siguientes fueron los gigantes y cabezudos y los oficios tradicionales en bicicleta repartiendo verduras como el hortelano, huevos como el recovero o simplemente yendo a clase como el niño que va a la escuela. También estaba el cura, el matachín, los fumigadores y esparteros, entre otros.

Tras ellos llegaba la carroza del panochista y siguiendo la temática infantil la del espectáculo ‘Muciinsectos’, con dos jóvenes cantantes que repartían flores al público.

La fiesta proseguía con las galeras antiguas, carros pequeños tirados por caballos o burros que llevaban huertanos o mercancías, como cajas de naranjas y limones. Al paso les seguían los aperos de labranza de la huerta, carros tradicionales y la trilladora, una máquina que se usaba para separar el grano de la paja.

Solidaridad huertana

Seguidamente, llegaba la delegación de la Comunidad Valenciana porque la huerta une territorios. Por ello, con motivo de la dana de 2024, que asoló varias poblaciones de la Comunidad Valenciana, la Federación de Peñas Huertanas de la Región de Murcia organizó un festival infantil de folklore cuya recaudación integra fue entregada a los grupos folklóricos: Xicalla, de Catarroja, Realence, de Pincaya y Ball de la Ronda, de L´Aldaia, para ayudarles a paliar los daños causados por la dana en sus sedes sociales. Ahora, con motivo de la conmemoración del 175 Aniversario del Bando de la Huerta de Murcia, los grupos: Xicalla, de Catarroja y Realence, de Pincaya, en formación de un solo grupo, se desplazaron hasta Murcia para participar en el Bando de la Huerta como muestra de gratitud.

Tras la delegación valenciana, era el turno de la carroza del grupo ‘La Menta’ y su artilugio para destilar bebidas alcohólicas. Una caldera antigua que parecía hecha de cobre demostraba al público el proceso de destilamiento tradicional.

Más tarde, llegaba la carroza del gremio regional de artesanías varias de Murcia. Seis mujeres, sentadas en sillas de madera, estaban dispuestas delante de un pozo, que se ubicaba junto a una estructura de un burro blanco hecho de cartón piedra.

Rondallas, vino y caramelos

Seguidamente, la carroza de las candidatas infantiles a reina infantil del Bando de la Huerta junto a la banda de música Guadalupana, que interpretaba la melodía del Canto a Murcia de la zarzuela La Parranda.

Seguían las costumbres de la huerta con los zarzos, estructuras artesanales hechas con cañas, y bailes tradicionales a ritmo de castañuelas y la voz de la asociación folklórica Rondalla de Calasparra que levantó los olés y aplausos del público.

"¡Venga, vamos con las palmas y con la jota!", alentaban desde la carroza que llevaba a los músicos huertanos.

El ritmo proseguía con la peña ‘Los Lecheros’, que venían en bicicleta con los cántaros de leche y la carroza de la vendimia de Jumilla, repartiendo vasitos de vino de su tierra entre el público que llenaba la plaza González Conde.

Después de las bolilleras, mujeres dedicadas al encaje de bolillos, y la carroza de artesanos del Belén volvían las castañuelas con el grupo de coros y danzas de la peña huertana ‘El Barrancón’.

Alcantarilla continuaba la fiesta con sus dos carrozas, la del museo de la huerta y la de las damas de mantilla blanca.

La huerta también se sirve a la mesa con el carro del semillero y el del ventorrillo del Rincón Huertano de Murcia. Además, le seguían las carrozas de Airemar que escenificaron las razas autóctonas de la Región y la matanza del chato murciano. Esta última adornada con longanizas, a cada lado del transporte, animó a los asistentes a pedir trozos de salchicha, pero los tripulantes solo lanzaban piruletas y caramelos.

A continuación, era el turno de Yecla con sus grupos folklóricos que abrían paso a la carroza de las candidatas a reina mayor del Bando de la Huerta. Continuaban las reinas con la Federación de Centros Sociales de Mayores de Murcia que llevaba a las reinas de la huerta de años anteriores.

Los aplausos llegaban otra vez con la peña ‘La Mantellina’, que repartía esta bebida que elaboran en Totana al público, mientras sus otros miembros de la peña ejecutaban una jota murciana.

Juegos y peinados tradicionales

A ritmo de guitarra, violín, flauta y castañuelas, se acercaba la partida de bolos huertanos y otros juegos de mayores típicos y tradicionales de la Huerta como el caliche.

El público observaba asombrado la habilidad de los jugadores para derribar todos los bolos con un pleno huertano.

También tenían su espacio los juegos populares e infantiles, con una carroza repleta de niños y niñas vestidas de huertanos.

La siguiente comitiva la protagonizaba Alhama de Murcia con otro grupo folklórico, que precedía a la carroza de las postizas y el peinado tradicional. En la el que las chicas jóvenes adornaban sus cabellos con trenzas y otros arreglos.

Reinas de la Huerta

Y tras otro baile de jota llegaba la primera carroza Real. La de la reina infantil del Bando de la Huerta, Leonor Antón de la peña huertana 'Las Tenajas', junto a su corte. La seguía la reina mayor del Bando de la Huerta y su corte, Ángela Muñoz de la peña huertana 'El Botijo'.

La banda de música de Puente Tocinos, las carrozas de las cruces de mayo de Cabezo de Torres y la del 'Rincón del Pepico el de la mata' dieron paso al reparto de productos a cargo de las peñas huertanas federadas y no registradas.

Estos carruajes lanzaron al público desde caramelos y magdalenas a limones, apio, naranjas y zumos, en una última muestra de la solidaridad de los huertanos que comparten con todos, los frutos de su trabajo, ya sea en la tierra, con los animales o en sus manos artesanales. En una demostración de que la huerta vive para siempre en el corazón de los murcianos y huertanos que cada año demuestran en su Bando la alegría y celebración de su historia e identidad.

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