Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Semana Santa Murcia

El Santísimo Cristo de la Caridad brilla en su nuevo trono y apela a la virtud de ver siempre algo bueno en nuestro prójimo

El titular de los corintos estrena un sitial bendito tallado en madera y con oro de 23 quilates, en un cortejo en el que sale por primera vez la figura de Poncio Pilato

El paso de 'La Coronación de Espinas', en Belluga este Sábado de Pasión en Murcia

Juan Carlos Caval

Ana Lucas

Ana Lucas

Con el dedo índice derecho posado sobre la comisura izquierda y un semblante que, si acaso albergase duda alguna, ahora lo mismo da, porque ya sabemos cómo acabó la historia. Así se presenta a los murcianos el Poncio Pilato, obra de Hernández Navarro, que este Sábado de Pasión se estrenaba en el cortejo del Santísimo Cristo de la Caridad, el segundo desfile procesional de la jornada, tras el de La Fe, que partió de Capuchinos.

El prefecto romano, que mira de soslayo a un Jesús al que ya le chorrea (en el pecho, en los brazos y en las piernas) la sangre de las heridas producidas por los latigazos, se suma a un grupo escultórico en el que un soldado y dos sayones ya torturaban al Hijo de Dios, sin saber que era el Hijo de Dios: ‘La Coronación de Espinas’, el tercero de los pasos que partían del templo el día después de Viernes de Dolores, cuando el amor fue azul, como el mar, azul.

Enunció Henri Lacordaire que «la caridad es el océano donde nacen y adonde van a parar todas las restantes virtudes». En Murcia, el océano en cuestión es de color corinto y salió con puntualidad, Cruz Guía en ristre. A la espera del paso más querido, que estaba de estreno.

Y es que el Santísimo Cristo de la Caridad brilla este año sobre un trono nuevo, un sitial (bendecido a finales de febrero) que fue tallado en madera, dorado al agua con oro de 23 quilates y decorado con flores rojas para la ocasión.

La Catedral como testigo

Los de la Caridad (así se llama también la patrona de Cartagena) salieron a la calle la misma tarde en la que Belluga fue escenario de uno de los encuentros más populares de la Semana Santa de Murcia: el que une en alma y corazón a Nuestro Padre Jesús de las Mercedes, la Virgen del Primer Dolor y San Juan. Las tres tallas se cruzaron, un año más, ante una Catedral que no existiría de no haberse producido la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

Unas horas después, los fieles aplaudían en la misma plaza al paso de ‘La Oración del Huerto’, trono que los murcianos ya pudieron contemplar en la Magna Procesión que tuvo lugar en la ciudad el pasado mes de noviembre, y los penitentes aprovechaban para recargar caramelos en el buche.

Dicen que dijo Sócrates que «la caridad es la virtud que consiste en ver siempre algo bueno en nuestro prójimo». Tampoco es demasiado complejo eso de tender la mano al otro. «La caridad, según el sentido de mi imperio, es la colaboración», escribió Antoine de Saint-Exupéry en ‘Ciudadela’. Sea.

Tracking Pixel Contents