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Semana Santa Murcia

El Amparo ilumina el Viernes de Dolores de Murcia con su reguero azul como el lucero de nuestra Pasión (Muerte y Resurrección)

El Santísimo Cristo titular de la cofradía brilla en un Gólgota de rosas blancas en la primera procesión de la Semana Santa murciana, en la que Jesús del Gran Poder también camina sobre flores del color de la pureza y del duelo oriental

Paso de Jesús ante Pilato, a su paso por la calle San Nicolás de Murcia en Viernes de Dolores 2026

Israel Sánchez

Ana Lucas

Ana Lucas

El Santísimo Cristo del Amparo brilla sobre un Gólgota de rosas blancas, muy diferente de aquel montículo donde, en el año 33, Jesús fue crucificado y expiró. No había entonces flores a sus pies, ni un reguero de fieles bajaba la cabeza y se santiguaba delante de él. Había amor del bueno, eso sí: el de su madre, el de su discípulo amado y el de María Magdalena.

Ahora, casi 2.000 años después de aquella ejecución que cambió el mundo, la Real y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo del Amparo y María Santísima de los Dolores es la encargada de abrir fuego, de ser la primera, como cada primavera, en recrear por las calles de Murcia la historia más grande jamás contada, como dice la película.

Una miríada de penitentes, mayordomos y estantes vestidos de terciopelo azul comenzó a emerger, a las siete en punto de la tarde, del templo de San Nicolás, en cuyo exterior unas monjas cogieron sitio en primera fila y desde donde el Ángel de la Pasión, sencillo y sin pretensiones, inaugura cada año la semana más especial para los devotos. También este viernes.

Un lecho de claveles, rojos como la sangre, destaca a los pies del Jesús torturado y herido de la Sagrada Flagelación, el segundo de los tronos. Siete y veintidós de la tarde y se encienden los faroles que portan los penitentes, figurantes y protagonistas a la vez en un escenario que no cambia, por muchas décadas que pasen: el de los niños, bolsa de plástico (aunque cada vez más de tela) sobre las rodillas, esperando con la mano extendida un caramelo, por favor.

La Sagrada Flagelación sale del templo de San Nicolás en Viernes de Dolores de Murcia 2026.

La Sagrada Flagelación sale del templo de San Nicolás en Viernes de Dolores de Murcia 2026. / Israel Sánchez

Tras el imponente trono de Jesús ante Pilato, uno de los favoritos (con permiso del resto): Jesús del Gran Poder, el Cristo de los Toreros, recibido con aplausos cuando gira desde la plaza hasta la calle San Nicolás, vía estrecha en la que solo cabe una fila de sillas. La talla viste una túnica diferente de la que llevaba cuando llegó desde su convento del Malecón a San Nicolás, el miércoles (este Viernes de Dolores, luce una de terciopelo de seda burdeos y encajes dorados ofrendada en 2025 por Juan y Sebastián Martínez Cava), y camina, madero al hombro, también sobre rosas blancas.

Las mismas flores pisa el Mesías junto la Verónica en el camino del Calvario, el dúo que nació de las manos de Fernández Henarejos en 1996 y, por tanto, cumple 30 años. Las rosas blancas, que culminan en el Gólgota del paso titular, son el leitmotiv de una tortura que desembocará en el milagro de la Resurrección, aunque para eso aún quedan unos días.

«Hay que ver lo ‘pequeñico’ que se ve todo el año en la iglesia y lo que luce en lo alto del trono», comenta una vecina, desde su portal en la misma plaza de San Nicolás, al ver salir a San Juan, regio y adornado con plantas tropicales. A María Santísima de los Dolores le pasa lo mismo: está todo el año en el templo, pero brilla de forma especial en la calle.

Huele a cera, a incienso y a mona con huevo duro, huele a la primavera de Murcia. «Donde un jazmín se hace poema, quiero allí poner mi corazón», cantan los Parrandboleros en el tema que sacaron para celebrar los 12 siglos de la fundación de la ciudad. Mientras, arriba, la Luna sigue creciendo, a la espera de la plenitud de Jueves Santo.

«Azul, como el lucero de nuestra pasión, un manantial azul que me llena de amor», cantaba Cristian Castro. Pues eso.

Flores blancas pisa el Mesías junto la Verónica en el camino del Calvario, este Viernes de Dolores en Murcia.

Flores blancas pisa el Mesías junto la Verónica en el camino del Calvario, este Viernes de Dolores en Murcia. / Israel Sánchez

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