Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Urbanismo

Inyección de 130.000 euros para mejorar dos barrios vulnerables del municipio de Murcia

El Ayuntamiento inicia un proyecto participativo en la Paz y el Espíritu Santo para definir las futuras intervenciones municipales

El edil de Urbanismo, Antonio Navarro, se reunió con los grupos de trabajo creados en esta primera fase del proyecto.

El edil de Urbanismo, Antonio Navarro, se reunió con los grupos de trabajo creados en esta primera fase del proyecto. / A.M.

Judit López Picazo

Judit López Picazo

Los barrios de La Paz, en Murcia, y Espíritu Santo, en Espinardo, inician un proyecto participativo con el objetivo de definir las futuras intervenciones municipales. Ambos están incluidos en el catálogo estatal de barrios vulnerables.

En el caso de La Paz, con más de 4.670 habitantes, se registran indicadores que muestran una elevada tasa de desempleo, bajos niveles de renta, viviendas de reducida superficie (más de la mitad no superan los 45 metros cuadrados) y edificios antiguos sin ascensor que dificultan la vida de las personas mayores. Además, el barrio ha experimentado una pérdida progresiva de población en la última década.

Por su parte, Espíritu Santo, situado en Espinardo y con más de 6.500 residentes, presenta una población especialmente joven y una importante concentración de vivienda social de titularidad municipal. La tasa de desempleo y los niveles de renta se sitúan por debajo de la media municipal, lo que evidencia la necesidad de actuación en estas zonas.

Inicio de los trabajos

Por ello, el Ayuntamiento de Murcia ha puesto en marcha el programa bajo el nombre 'Haciendo Barrio, haciendo comunidad' con una inversión de 130.000 euros. Y el concejal de Planificación Urbanística, Huerta y Medio Ambiente, Antonio Navarro, presentó la iniciativa a los grupos de trabajo creados en esta primera fase, formados por profesores del Departamento de Sociología la Universidad de Murcia, Servicios Sociales y Fundación Cepaim.

Con la participación de los vecinos, se analizará la realidad social, económica y residencial de los barrios para identificar necesidades, problemas y potencialidades. El diagnóstico se desarrollará hasta noviembre de 2026 "con el fin último de mejorar la convivencia y la calidad de vida en estos barrios, con una población que suma cerca de 11.200 vecinos, y donde los propios residentes van a tener protagonismo en este proceso que fortalecerá el tejido asociativo", destaca el Ayuntamiento en un comunicado.

Además, el programa permitirá identificar prioridades en materia de vivienda, empleo, educación, salud, equipamientos y convivencia, y servirá de base para futuras intervenciones integrales.

Fases

La primera etapa se centra en el trabajo de diagnóstico y está orientada a estructurar los espacios de coordinación entre técnicos y comunidad.

La siguiente fase será de ejecución o trabajo de campo e incluirá la recogida de información cuantitativa y cualitativa mediante entrevistas, grupos de discusión, mesas sectoriales, talleres participativos y dinámicas comunitarias.

Además, se desarrollarán otras técnicas adaptadas a la realidad de cada barrio, como entrevistas semiestructuradas, cuestionarios digitales y la observación por parte del equipo técnico de la vida cotidiana en los barrios.

Se celebrarán entrevistas, grupos de discusión y talleres

Finalmente, se analizarán los datos recopilados para elaborar un diagnóstico compartido que identifique problemas, recursos y potencialidades de cada territorio. El proceso culminará con la evaluación y validación comunitaria de los resultados, para asegurar que responden a las necesidades de la comunidad.

Además, durante todo el desarrollo se incorporarán de forma transversal la perspectiva de género y la mirada intercultural.

TEMAS

Tracking Pixel Contents