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Derechos de la mujer

Un grupo de mujeres se concentra junto a la Catedral de Murcia para denunciar la desigualdad de género en la iglesia

El grupo 'La Revuelta de Mujeres en la Iglesia' exige acabar con "la asfixia del patriarcado clerical"

Un grupo de personas sostiene una pancarta feminista junto a la Catedral de Murcia

Un grupo de personas sostiene una pancarta feminista junto a la Catedral de Murcia / Revuelta de mujeres de la iglesia

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El feminismo lucha desde sus inicios por conseguir la igualdad de género en todos los ámbitos de la sociedad y eso provoca un choque con el dogma de muchas religiones. Aunque la iglesia católica como institución haya sido más flexible con los colectivos sociales tradicionalmente discriminados en los últimos años, los grupos que reivindican los derechos de las mujeres exigen poner fin a la "invisibilización sistemática" que ejerce hacia ellas el catolicismo.

En este sentido, La Revuelta de Mujeres en la Iglesia de Murcia se ha concentrado en la Plaza de la Cruz, junto a la Catedral, con el lema: "Este es mi cuerpo".

"Somos un movimiento profundamente creyente y radicalmente crítico con la jerarquía eclesial"

De acuerdo a la información de dicha organización ofrecida a través de una nota de prensa, en total se congregaron más de un centenar de personas.

Durante la protesta se llevó a cabo una representación simbólica, mediante una actuación, de los dos arquetipos de mujer con los que, según comentan, "la iglesia ha enmarcado a todas las mujeres". Se trata de la Virgen María —modelo de pureza, sumisión y complacencia— y el de Eva —seductora, inconformista y desobediente—.

"Las mujeres que integramos la Revuelta sentimos que la Iglesia ha ahogado nuestras identidades y cuerpos y que nos ha encerrado en esos dos modelos contrapuestos", señaló Leonor López, una de las portavoces del grupo.

Asimismo, denunciaron la "inmovilidad a la que el patriarcado clerical nos ha sumido durante toda la historia". Explican que la entidad eclesiástica fuerza a la mujer a permanecer en el sitio, convirtiéndola en un elemento accesorio e invisible.

Desde el movimiento destacan su fe en Dios: "Somos un movimiento profundamente creyente y radicalmente crítico con la jerarquía eclesial". Consideran que "la liberación de esta asfixia llegará de la mano de Jesús".

El lema y el acto

A juicio de Rosa Pérez Tomás, una de las portavoces, el lema que han escogido —"Este es mi cuerpo"—, suma un nuevo significado de la frase más sagrada de la Eucaristía para denunciar el control de la Iglesia sobre el cuerpo de la mujer y reclamar así su dignidad.

Este acto se ha sumado a las reivindicaciones feministas de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia que han tenido lugar en otras 36 ciudades de España donde ya están presentes las diversas Revueltas.

Pérez Tomás añadió que en ellas han estado reivindicando la "profunda discriminación e invisibilización sistemática que las mujeres sufrimos en el seno de la Iglesia".

"Hoy Jesús se acerca a nosotras, a las periferias, a las imperceptibles, a las Evas, a las Marías, a las insignificantes, a las destinadas a existir en los márgenes", explican Rosa Pérez y Leonor López. "Somos Marías y somos Evas, somos una, somos todas", concluyen.

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