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Universidad de Murcia | Rocío González Técnica de comunicación y divulgación científica de la UCC

Rocío González: "Los más pequeños alucinan cuando pueden tocar y sentir la ciencia"

"Estamos abiertos a adaptarnos a las nuevas tendencias, como ha sido el caso de los scape rooms o los videojuegos"

Rocío González

Rocío González / Juan Carlos Caval

Javier Vera

Javier Vera

¿Siempre se ha sentido atraída por la divulgación científica?

Cuando comencé mis estudios de Periodismo en la Universidad de Murcia ni siquiera tenía claro que quería dedicarme a ello. También me llamaban mucho la atención la Lengua y la Literatura y la Historia, hasta que vi que a través del periodismo y la comunicación podía englobar todas aquellas cosas que me gustaban. No dejan de ser unos años, los estudiantiles, convulsos y en los que te puedes llegar a plantear el futuro laboral, de hecho, ni siquiera tenía localizada la divulgación científica, hasta que en el último año de carrera la elegí como especializad optativa, y la verdad es que me he acabado enamorando de ella. Buena parte de ‘responsabilidad’ la ha tenido Delfina Roca, pues desde que la conocí quedé impresionada con la pasión con la que se dedicaba a la divulgación científica, me cautivó y descubrí que cada día podía aprender algo nuevo. Me parecía fascinante.

El primer contacto, entonces, es a través de la Unidad de Cultura Científica, ¿no?

Sí, y allí descubrí, durante mis prácticas, que podía crear un proyecto de divulgación científica desde cero, de manera creativa, para acercar la ciencia a la gente. Me enganché y sigo disfrutando en el día a día, que se ha convertido en una ‘locura bonita’, porque entras por la mañana y no sabes lo que te vas a encontrar.

¿Se reconoce como merece a la divulgación científica?

Yo he notado mucho la evolución en estos ocho años en los que llevo formando parte de la Unidad de Cultura Científica, ya no solo a nivel social, sino que desde dentro de la propia comunidad universitaria nos estamos dando cuenta de lo importante que es acercar la ciencia a la gente, porque lo que no se cuenta no existe. Al fin y al cabo, nuestra misión es demostrar que la ciencia lo abarca todo, desde que te levantas hasta que te acuestas, y que no tiene por qué ser aburrida. Hay que romper el estereotipo de que la ciencia solo se limita al laboratorio. Por eso intentamos acercarla de la mejor manera posible, a través de charlas o proyectos que nos permiten reflejar toda la sabiduría con la que contamos en la Universidad de Murcia.

Me encantaría ver a qué nuevos públicos podemos llegar que aún no lo hayamos hecho para poder llevar la ciencia a mucha más gente

Rocío González

— Técnica de comunicación y divulgación científica de la UCC

Masterchem, Mar Menor Road Trip o La Tercera Ciencia son algunos de los proyectos más destacados.

Para Mar Menor Road Trip nos pusimos en contacto con profesores de ámbitos de conocimiento distintos que hubiesen realizado investigaciones relacionadas con la laguna salada y contar con ellos para la realización de talleres en los paseos marítimos a comienzos de verano. Y eso es algo que nos agradecieron muchas personas, pues vieron que un conflicto como el del Mar Menor, rodeado de mucha desinformación y aún desconocido para mucha gente, se estaba tratando de primera mano de expertos. En Masterchem, por ejemplo, tuve la suerte de participar desde su primera edición, y el buen trabajo se refleja en reconocimientos como el Premio Nacional de Ciencia en Acción. Con cada nueva edición tenemos solicitudes de participación de al menos 100 centros educativos, y eso demuestra una necesidad por parte del ámbito educativo de contar con una buena divulgación científica, en este caso ofrecida por una institución tan rigurosa como la UMU. Es un formato divertido, que se sale de lo tradicional, en el que los participantes son protagonistas y llevan a la práctica la teoría. Y la mejor señal es que quienes han probado repiten. Y aunque gran parte de nuestras actividades van dirigidas al público joven, hemos querido recientemente llegar a otros colectivos, como el de las personas mayores, que a través de La Tercera Ciencia tienen la oportunidad de acercarse a ella. Lamentablemente existe actualmente muy poca oferta de ocio de carácter científico para ellos, y la Universidad tiene la responsabilidad de conocer y descubrir sus inquietudes para poder satisfacerlas. Y la respuesta por su parte ha sido, en las dos jornadas que hemos realizado hasta ahora, muy positiva, involucrándose en las charlas y mostrando interés.

¿Cómo se trabaja para hacer atractiva la divulgación científica, sobre todo entre el público más joven?

Principalmente a través de actividades dinámicas e intentando estar un poco al día acerca de sus gustos. Estamos abiertos a adaptarnos a las nuevas tendencias, como ha sido el caso de los scape rooms o los videojuegos. Nos ‘rompemos’ la cabeza para ver de qué manera podemos llegar a ellos y, de nuevo, destacar la suerte contar con mucho profesorado con una implicación enorme que sabe cómo adaptar su lenguaje para llegar a este tipo de público. Además, nos ayudan a romper el estereotipo de científico, y sobre todo de la manera de hacer ciencia y divulgarla. Alucinan cuando pueden tocar y sentir la ciencia, que no se limita a lo que te cuentan en los libros de texto.

¿Qué expectativas laborales tiene a corto y medio plazo?

La verdad es que voy día a día, pero me encantaría seguir llevando a cabo proyectos tan estimulantes como los anteriormente nombrados dentro de la Unidad de Cultura Científica. Y ver además a qué nuevos públicos podemos llegar que hasta ahora no hayamos llegado para poder llevar la ciencia a mucha más gente.

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