Social

El Ayuntamiento de Murcia apuesta por las ‘superislas’ en la atención domiciliaria

La capital importa un modelo holandés que promueve la autogestión con una prueba piloto en los barrios del Infante, El Carmen, San Juan, Vistabella y La Fama

Una de las auxiliares que participan en el proyecto, Ana María Balan, con una usuaria del servicio en Vistabella.

Una de las auxiliares que participan en el proyecto, Ana María Balan, con una usuaria del servicio en Vistabella. / Juan Carlos Caval

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

Una de las cosas más inteligentes y pragmáticas que puede hacer un Ayuntamiento es mirar a su alrededor. Investigar, analizar cómo se trabaja en otras administraciones e incluso en otros países e importar a Murcia lo que está funcionando y ha demostrado su eficacia. No todo tiene que se pionero, único e innovador, que siempre conlleva los riesgos propios de una exploración por tierras ignotas.

Una de las últimas ‘importaciones’ que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Murcia es el modelo Buurtzorg, una estrategia de organización, mediante equipos que tienen autonomía profesional y son responsables de su propio funcionamiento, que ha revolucionado la atención domiciliaria en Holanda durante los últimos 10 años.

Con el nombre de ‘Superisla’, la Concejalía de Bienestar Social, Familia y Salud, que dirige Pilar Torres, ha puesto en marcha un proyecto, inspirado en el modelo holandés, que abarcará los barrios del Infante Juan Manuel, El Carmen, San Juan, Vistabella y La Fama y permitirá que 72 usuarios cuenten con un proyecto de intervención social innovador, que permitirá que se dedique el mayor tiempo posible a la atención directa de las personas y una mayor eficiencia y flexibilidad en el servicio.

Según fuentes municipales, se busca que el grupo de auxiliares, nueve trabajadores en esta prueba piloto, «tenga el funcionamiento de una colmena, logrando implementar sinergias y rutas, así como adaptar y mejorar el servicio gracias a la experiencia y conocimiento de estos profesionales, dando con ello una mejor respuesta a las demandas, expectativas y necesidades de los usuarios».

En la ‘superisla’, un grupo de auxiliares trabaja de forma autónoma y coordinada, lo que facilita la planificación de rutas y actuaciones según la cercanía y las necesidades.

Desde el Consistorio destacan que, hasta la fecha, cada persona tenía asignada un único auxiliar, lo que se traducía en situaciones «poco eficientes» como que dos personas de edificios colindantes fueran atendidas por personas diferentes, en lugar de realizarse una atención sucesiva por el mismo profesional mientras el otro realiza su labor en otra zona.

Con esta mejora en la organización, se consigue que los auxiliares puedan dedicar más tiempo efectivo a la atención directa.

Además, el hecho de contar con sólo un auxiliar como hasta la fecha, generaba en ocasiones cierta desconfianza cuando debía ser atendido por otra persona durante las vacaciones del mismo o cuando estuviera atendiendo a otro usuario. En alguna ocasión, los usuarios incluso se han negado a abrir la puerta.

Frente a esa situación, con este modelo, todos los miembros del equipo conocen a los usuarios y sus necesidades, lo que permite dar una atención más personalizada.

El 16% tiene más de 65 años

La atención a personas mayores y dependientes será sin duda uno de los grandes retos a los que se enfrentará la ciudad de Murcia en los próximos años.

Según el INE, en la actualidad, un 16% de la población es mayor de 65 años. El incremento de la longevidad, según los expertos en la materia, va a transformar el entorno personal y social que conocemos, y al que debe adaptarse la atención a domicilio. Con el envejecimiento de la población se incrementará a buen seguro el número de personas dependientes en los próximos años. Por este motivo se hace necesario un modelo de intervención integral centrado en la persona (como proporciona el modelo holandés) que sea capaz de dar respuesta a las demandas de atención.

En España, sólo el Ayuntamiento de Barcelona ha implantado, con éxito, este modelo. Y su primera prueba piloto, muy similar a la puesta en marcha en Murcia, se desarrolló en 2019.