"Siempre supe que quería ayudar a la gente de una forma cercana"

"Si tuviéramos hábitos saludables desde la niñez, podríamos evitar muchas enfermedades y complicaciones de adultos", apunta

Oleksandra Magaletska

Oleksandra Magaletska / Juan Carlos Caval

Javier vera

Es graduada tanto en Enfermería como en Nutrición y Dietética por la Universidad de Murcia. ¿Qué le llevó a formarse en ambas titulaciones?

Creo que siempre supe que quería ayudar a la gente de una forma cercana. Sin embargo, mi primera experiencia con el cuidado de las personas fue después de terminar la ESO, cuando fui voluntaria con la Hospitalidad Murciana de Nuestra Señora de Lourdes. Me emocionó mucho ver cómo voluntarios de todas partes del mundo se juntaban para ayudar y acompañar a personas con distintas patologías y necesidades especiales en su peregrinaje. Estos voluntarios ayudaban en todo tipo de tareas a pacientes frágiles con esmero, cariño y dedicación, como si se tratara de sus propios familiares. Esta experiencia me marcó profundamente, y creo que en ese punto de inflexión decidí que quería estudiar enfermería, adquirir conocimientos para poder ayudar a otras personas lo mejor posible. Más adelante, ya siendo enfermera, al ver que la nutrición es la base fundamental para una buena salud, quise ampliar mis conocimientos en el ámbito de la nutrición y la dietética.

Desde 2013 ejerce como enfermera. ¿Qué es lo más bonito que le ha ofrecido esta profesión hasta la fecha?

Son muchos los momentos bonitos que la enfermería me ha ofrecido. Quizás destacaría todas las personas especiales con las que te cruzas cuando les dedicas más tiempo para conocerlas a fondo. Tuve una paciente a la que le gustaba ir a la peluquería por las tardes y, siempre que podía, la acompañaba. A veces era para ir a la peluquería, otras para tomar un café o simplemente para pasear; siempre había una excusa para hacer algo. Esas tardes para mí quizás no significaban mucho, pero para ella eran todo un disfrute; cada minuto valía la pena. Me quedo con la sonrisa de Julia cuando nos íbamos a la peluquería.

¿Y lo más duro?

Sin duda, el trabajo precario es una realidad que, por desgracia, nos encontramos muchas veces en el sector sanitario privado. Intentas hacer todo lo posible, ingeniándotelas para hacer más con menos, pero muchas veces te frustras porque no puedes dar más de ti. Para mí, lo más duro fue la impotencia de no poder ayudar mejor a mis pacientes.

Recientemente ganó el premio al mejor TFG otorgado por la Cátedra de Innovación para la Especialización Inteligente de la UMU. ¿Cómo recibió este reconocimiento?

Este TFG se centró en la creación de galletas de avena con alto contenido en fibra antioxidante, utilizando ingredientes obtenidos de los desechos de las naranjas de la industria de los zumos. El desafío tecnológico consistió en desarrollar alimentos funcionales con un alto valor añadido, aprovechando la fibra dietética y los compuestos bioactivos de los subproductos cítricos, además de promover la sostenibilidad y la eficiencia en el uso de recursos naturales y energéticos. Un producto alimentario obtenido utilizando subproductos no solo aporta beneficios para la salud, sino que también ofrece al consumidor un producto con palatabilidad y características diferentes.

¿Por qué cree que se ha valorado tan notablemente su trabajo ‘Diseño y formulación de galletas empleando subproductos ricos en fibra y antioxidantes?

Creo que este proyecto fue muy innovador, ya que aplica los principios de la economía circular en el ámbito de la industria alimentaria. Esta iniciativa se orienta hacia la transformación de las industrias hacia prácticas más sostenibles y eficientes, fomenta el incremento de la investigación científica (I+D+i) y la mejora de la capacidad tecnológica de los sectores industriales, impulsando la innovación y el desarrollo tecnológico.

Ahora que también es titulada en Nutrición y Dietética, ¿tiene pensado dar un giro a su carrera profesional?

Tanto enfermería como nutrición son dos profesiones muy fuertes e independientes. Creo que nutrición es la hermana pequeña, tiene mucho potencial y futuro, pero que también necesita esfuerzo para crecer y evolucionar. Considero que, en la etapa vital en la que me encuentro ahora mismo, me gustaría estabilizarme como enfermera, aunque no me cierro ninguna puerta.

¿Cree que le damos la importancia que merece a la alimentación como uno de los pilares fundamentales de la salud?

Sinceramente, no. Si tuviéramos hábitos saludables desde la niñez, podríamos evitar muchas enfermedades y complicaciones de adultos. Muchas veces banalizamos este tema como si no fuera con nosotros; acudimos a un nutricionista, no para mejorar nuestra alimentación o hábitos de vida, sino por cuestiones estéticas. Seguimos dietas que ‘están de moda’ en ese momento, sin considerar si tienen evidencia científica. Además, aún no contamos con nutricionistas en los centros de salud, algo tan básico y necesario para trabajar transversalmente con todo el equipo multidisciplinar en la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión u otras patologías. Creo que tenemos mucho por lo que luchar todavía. Como ya mencioné anteriormente, la nutrición y dietética está en auge y es una profesión con mucho potencial.