Tragedia en Atalayas

Una víctima mortal del incendio de Atalayas trabajaba en Fonda Milagros sin estar dada de alta

La Inspección de Trabajo ha acreditado que Olga Lucrecia Nieto trabajaba la noche del incendio si estar dada de alta, al contrario de lo que defendían los propietarios de la sala

Fachada de Teatre y Fonda Milagros, después de los incendios.

Fachada de Teatre y Fonda Milagros, después de los incendios. / UAN CARLOS CAVAL

EFE

Una de las víctimas mortales en el incendio del pasado 1 de octubre en dos discotecas de Murcia, Olga Lucrecia Nieto, trabajaba en la sala Fonda Milagros la noche del siniestro sin estar dada de alta en la seguridad social, según ha acreditado la inspección de trabajo.

Así lo ha indicado a los medios de comunicación la abogada de los familiares de esta fallecida, Rosa Egea, que ha subrayado que, “con mucho trabajo”, ha logrado acreditar a través de la notificación de la inspección laboral, que Nieto “trabajaba la noche de los hechos sin estar dada de alta”, al contrario de lo que habían venido defendiendo los propietarios de la sala.

Por el momento, ha indicado, la inspección ha cursado un “recargo de prestaciones” a los responsables de Fonda Milagros, la discoteca en la que fallecieron las trece víctimas del incendio, aunque el fuego se habría iniciado en la sala anexa, Teatre.

Ambos locales ocupaban una misma nave industrial, separadas por una pared de pladur y, según la letrada, la inspección ha corroborado que los negocios “se tienen por un único sector en el que se han infringido las medidas de prevención de riesgos laborales” y los empresarios propietarios “no han velado por la salud de los trabajadores”.

Por ello, al posible delito de homicidio imprudente, en el caso de Olga Lucrecia Nieto se podría sumar, según su abogada, otro contra los derechos de los trabajadores, que supondría una pena accesoria para los supuestos responsables.

La letrada representa también a seis víctimas supervivientes del incendio, entre ellas, la pareja de Nieto, Ferney Lozano, quien también trabajaba en Fonda Milagros sin estar dado de alta, según ha relatado que ha detectado la inspección.

Supervivientes de los incendios de Fonda y Teatre, en Atalayas, llegan al juzgado junto a la abogada Rosa Egea (d).

Supervivientes de los incendios de Fonda y Teatre, en Atalayas, llegan al juzgado junto a la abogada Rosa Egea (d). / Juan Carlos Caval

Por su parte, el abogado que representa a los propietarios de Fonda Milagros, Francisco Javier Verdú, ha señalado que este asunto se está dirimiendo en la jurisdicción laboral, que trata de determinar si la fallecida realmente trabajada en el local o “ayudaba” de manera esporádica en la sala.

A lo largo de la mañana de este viernes está previsto que declaren ante la titular del juzgado de instrucción número 3 de Murcia, que investiga el caso, dos inspectores de la Policía Nacional, y el jefe de servicio de Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento de Murcia, Pedro Guirao.

Para el abogado José Manuel Muñoz Ortín, que representa a los familiares de otras dos víctimas mortales del incendio, la declaración de este último será fundamental para conocer si los locales incendiados cumplían con las medidas de seguridad y prevención de incendios, o si hubo algún incumplimiento que fuera decisivo en el trágico desenlace.

En la fase de instrucción del juicio está todavía pendiente también la declaración del ingeniero que llevó a cabo el proyecto para dividir la nave en dos, en su disposición actual.

Las discotecas, que fueron declaradas en situación de ruina, no han sido todavía demolidas, ya que los abogados de las defensas solicitaron poder llevar a cabo nuevas inspecciones periciales.