Podemos Murcia, con motivo la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, reivindica la necesidad de una "mayor participación" de las personas migrantes en la política municipal murciana. “La Murcia de las tres culturas no es algo de nuestro pasado medieval. En el municipio de Murcia convivimos hoy personas de unas 150 nacionalidades y uno de cada 8 vecinos y vecinas es de origen extranjero. Además, miles de personas racializadas hemos nacido aquí o llegamos de niños y somos tan murcianos y murcianas como el que más”, afirma Belinda Ntutumu, de la formación morada.

Según ella, esta realidad contrasta con la escasa presencia de los inmigrantes en las decisiones políticas. “Nuestra presencia en este ámbito, o nuestra visibilidad en las campañas de comunicación del ayuntamiento es prácticamente testimonial –explica-. Hacer como si no existiéramos es otra forma de discriminación”.

“En Podemos tenemos muy claro que la discriminación racial es un problema muy complejo, pero que requiere de medidas urgentes por parte del ayuntamiento de Murcia”, continúa. Por ello, desde la formación morada exigen trabajar en tres ámbitos. Por un lado, fomentar la educación y la conciencia, incluyendo programas de educación e iniciativas de diversidad interculturales en escuelas, centros de trabajo y en la comunidad en general.

También sería necesario implementar políticas contra la discriminación racial en todos los ámbitos, desde la contratación hasta el empleo y la vivienda. Por último, sería necesario trabajar “directamente con grupos comunitarios y asociaciones que luchan contra la discriminación racial y recopilar todos los datos para rastrear la discriminación racial y evaluar las políticas implementadas”.

“Necesitamos favorecer la participación activa de estas personas y beneficiarnos de esa riqueza cultural”, afirma Elvira Medina, candidata al Ayuntamiento. De esa idea nace una propuesta muy concreta: “Lo hemos llamado Foro Segunda Generación –concluye-, y sería un espacio donde las personas racializadas y los jóvenes de la segunda generación de inmigrantes van a tener voz y voto en las decisiones municipales, entre ellas la elaboración de los presupuestos municipales de cultura, mujer o juventud".