El Ayuntamiento de Murcia confirmó ayer que está estudiando la viabilidad de ampliar aceras y aumentar las zonas de carga y descarga en el entorno de la Gran Vía y avenida de la Constitución en el marco del plan de movilidad que ha empezado a ejecutar este mes. Este compromiso surgió de una reunión que mantuvo la concejala de Movilidad Sostenible, Carmen Fructuoso, y algunos técnicos municipales, con la Asociación de Comerciantes Triángulo de Murcia, a la que se sumaron, de manera informal, miembros de la nueva plataforma vecinal contraria a los planes del equipo de Gobierno ‘Murcia Centro Vivo’. Este colectivo aseguró ayer que no está conforme con el proyecto previsto en Gran Vía y Constitución. Cabe recordar que el plan prevé que estas dos arterias principales de la ciudad de Murcia dispongan de dos carriles para el transporte público, uno para uso exclusivo de bicicletas y patinetes, y uno para vehículos privados. Murcia Centro Vivo apuesta por que se modifique el proyecto y se dejen al menos dos carriles para el tráfico privado para evitar «dificultar aún más el acceso rodado al comercio». Sin embargo, fuentes municipales aclararon ayer que en ningún caso está sobre la mesa modificar el proyecto para habilitar los dos carriles para los coches particulares. Los proyectos están adjudicados y por tanto, explican, son inamovibles. 

Por su parte, la Asociación de Comerciantes Triángulo de Murcia, que se desvincula taxativamente de la plataforma Murcia Centro Vivo, informó ayer que durante la reunión con Fructuoso trasladaron que consideran «inadmisible» que comiencen las obras en el periodo navideño, «en un momento en el que los comercios están intentando mantenerse abiertos», explicó la presidenta de este colectivo, Carmen Piñero, que pidió al equipo de Gobierno que solicite un aplazamiento a Europa para la ejecución del proyecto. En este punto, el Ayuntamiento se comprometió a estudiar que las obras no arranquen en esta zona en Navidad y aseguró que no lo harán en Gran Vía.

Gran Vía de Murcia atestada de vehículos ISRAEL SANCHEZ

Otras de las demandas de Triángulo de Murcia fue ampliar las zonas de carga y descarga, «puesto que es imposible que se abastezcan los comercios al haber mayores restricciones». En concreto, solicitaron este aumento en las dos aceras de la calle Doctor Marañón, en calle Lepanto y en Plaza Circular, «que se queda como una isla y sin estas zonas el comercio y los negocios que hay están abocados al cierre», señalan desde la asociación de comerciantes.  

La asociación que preside Carmen Piñero, que a su vez lidera la Federación de Comercio de la Región de Murcia, Coremur, también demandó que se elimine el carril bici proyectado en avenida de la Constitución, «ya que hay uno en paralelo en Alfonso X El Sabio, a muy pocos metros», y que se amplíen las aceras. El Consistorio se comprometió a estudiar la viabilidad de esta demanda. 

Desde Murcia Centro Vivo, mucho más beligerante contra el Ayuntamiento, también se recriminó que en la Plaza Circular se instale una estación de autobuses. «Es una oportunidad perdida para recuperar un espacio que, con la puesta en valor de la Cárcel Vieja y la Estación de Zaraíche debería ser la continuación natural del paseo que forman Trapería y Alfonso X para convertirse en un eje por el que pasear», aseguraron.