El Entierro de la Sardina es una fiesta ‘pagana’ cuyos orígenes, en Murcia, se remontan al siglo XIX. Se trata de una tradición practicada también en otros lugares de España, de tintes carnavalescos. Esta tradición tenía que ver con la prohibición de comer carne durante el tiempo de cuaresma, y el entierro simboliza el paso a un periodo de libertades, de hacer todo lo que normalmente está prohibido, una mascarada en la que cada uno escapa a la cotidianidad de la rutina, y el Entierro de la Sardina, de algún modo, se acoge a esa tradición carnavalesca.

En otros lugares, la sardina se lanza al mar para garantizar la repetición del carnaval al próximo año; pero en Murcia, como también sucede en la tradición vasca, la sardina es quemada.

Los orígenes de esta festividad se remontan al año 1851 cuando un grupo de estudiantes murcianos, entre los que se encontraban el poeta José Selgas y los futuros presidentes del Casino de Murcia, reproducen las mascaradas que habían visto en Madrid.

Esta reproducción tenía lugar la última noche de Carnaval, en la que recorrían las principales calles. El desfile lo realizaron con capuchones negros, hachas y un féretro con la sardina y terminaban quemándola ante la expectación general. Así fue como nació el antecedente del Entierro de la Sardina. En 1854 la organización de este acto se centra en la Plaza de San Agustín, donde transportan una sardina que posteriormente depositarían en el Casino de Murcia.

Es ese año cuando se lee por primera vez el llamado Bando del Casino, que después evolucionará a Testamento de la Sardina. Detrás de cada carro desfilaba una banda de música.

En 1859, en el desfile, que cuenta con miles de alumbrantes, figuraban gigantes representando los cinco continentes.

Durante varias décadas esta fiesta sufrió idas y venidas por distintas causas, ya fuera sucesos trágicos como la riada de Santa Teresa o motivos económicos.

La reorganización de las fiestas de primavera tuvo lugar en el año 1942. A partir de este momento, la cabalgata desfiló con normalidad por su recorrido tradicional y en 1945 las fiestas pasarían a ser organizadas y dirigidas por el Ayuntamiento de Murcia.

En el periodo comprendido entre los años 50 y 60 se constituye la Comisión Permanente de Festejos, la Junta General Sardinera y la Agrupación Sardinera, que después de 1980 logró la estabilidad y permanencia del festejo perseguida durante tanto tiempo. A partir de los años 80 y hasta nuestros días las modificaciones han sido muy pocas, aunque la Agrupación Sardinera destaca 2006 como fecha importante de esta época moderna del Entierro de la Sardina ya que es el año en el que se acredita la Declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.